Bipolar Bipolar

Álbumes

Niederflur NiederflurBipolar

7.6 / 10

Niederflur, Bipolar NIEDERFLUR TRACKS

Bisturís relucientes. Mascarillas impolutas aguantando el aliento de los cirujanos. Baldosas limpias hasta el extremo. Batas sin arrugas. Escalpelos surcando el abdomen del enfermo como tablas de surf en un mar de carne. Susurros de los doctores. Bip. Bip. Biiiiiiiiiiiiiiip. El paciente se nos va. Llamad a los freaks de Niederflur o esto acaba en una demanda que dejará al hospital con una mano delante y otra detrás. Pocos especialistas han conseguido tanto nivel de credibilidad en la sala de operaciones como Christopher Bleckmann y Hannes Wenner. Sus miradas escrutadoras, sus pintas de replicantes malvados, su perfeccionismo en materia de electrónica cardiovascular, su detallismo robótico: ahora mismo, poca gente hay mejor para salvar intervenciones imposibles y rescatar a pacientes abiertos en canal sobre la mesa del 4x4. Se han ganado los galones con trabajo serio y aplicación, con altísimas notas en la Universidad de Minimalandia, con ese crudo distanciamiento emocional respecto al paciente que exige la microcirugía technoide extrema.

Las pruebas de su meteórica ascensión quedan patentes en los milagros obrados en el Hospital de M_nus. Su debut, “ND4”, queda ya lejos, pero sigue siendo una de las cimas más atractivas del sello de Richie Hawtin en los últimos años. Ahora, sin la mirada escrutadora del canadiense con flequillo germano, el dúo afincado en Colonia cabalga solo en su propio sello, Niederflur Tracks, y expande su sonido sin renunciar a las formas microscópicas y a la asepsia subatómica que caracteriza desde principios de siglo a su particular universo. “Bipolar” es minimal vuelto sobre sí mismo, una paranoia reduccionista donde no hay una sola, repito, una sola nota de más, un solo efecto sobrante, una línea de bajo que caracolee más de la cuenta. Es puro sonido M_nus, pero a veces incluso es más que M_nus, porque utiliza menos que M_nus (y tiene una flexión muscular que le aproxima también a la vieja escuela de Plus 8). Si no os gustan los trabalenguas propios del humor minimal, digamos que buscan la hipnosis total de una forma rabiosa y apelando al menor número de herramientas posible. Lo hacen devastando los armazones percusivos hasta convertirlos en raspas de sardina –en “Mimesis” reducen el beat a una simple pulsación–, lo hacen dejando sonar los efectos durante uno o dos segundos –me encantan los grillos mecánicos que se esconden bajo la alfombra minimal meets industrial de “Isotrop”–, lo hacen apostando por la repetición obsesiva, por los patrones estrictamente definidos, por la rigurosidad de las fórmulas matemáticas en los que basan su música: aquí no hay lugar para la sorpresa, para las propinas inesperadas, para las salidas de rutina, para la improvisación. Y esta vez se detectan en su discurso pequeños chisporroteos de microhouse, tech-house e incluso IDM –que me aspen si “Prisma” no es puro “Artificial Intelligence” y, de paso, confirma la influencia de los viejos discos del sello Plus 8–.

Sujetos a este determinismo radical, marcado por el aroma a desinfectante, mueven su bajel de ritmos mecánicos rebajados a su esencia más pura en un mar de ondas microscópicas marcado por las olas de graves. Parecen venidos de un infierno congelado: en “Polsequenz” no parecen estar ahí, pero cuando los buscas te das cuenta de que llevan golpeándote las sienes como una tortura invisible desde el principio; en “Integral” surgen como una oscilación aterradora que se pega a tu esternón y quiere volverte loco. Las estructuras arquitectónicas son frías, angulares, sin curvas, se asemejan a esa Colonia vaporosa, coloreada como el hormigón, de edificios marmóreos y esquinas oscuras sin farolas. Es la música ideal para recorrer los entornos urbanos más gélidos y darle un poco de misterio a tus paseos nocturnos. Diablos, “Normalnull”, con sus efectos desasosegantes, y “Feldstarke”, con su bajo muelle, son puro suspense. Dicen que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta. Mentira. Cuando Niederflur dictan las normas de la física, la distancia más corta entre dos puntos es el minimal. Óscar Broc

MIMESIS by NIEDERFLUR

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