Beach Fossils Beach Fossils

Álbumes

Beach Fossils Beach FossilsBeach Fossils

7.6 / 10

Beach Fossils  Beach Fossils CAPTURED TRACKS

Como si todo hubiera sido producto de un sueño, el recuerdo de que Beach Fossils parecen una banda se disuelve en el espaciotiempo y nos deja, cual resaca de marea, a un chaval de 23 años cuya madre se parece a un feminizado Neil Young y su padre tiene un grupo que se llama The Pompous Fuckheads (que menudo nombre). Un chaval, Dustin Payseur, que desde su habitación en Bushwick, Brooklyn, se enamoró del ambiente musical que había allí (sólo con ver la foto de una calle de Bushwick se entiende, porque se huele y además, para ser sinceros, no veo ningún Zara o Ikea en el horizonte, y hay que admitir que ver uno de esos le borra pensamientos erótico-artísticos a cualquiera). El disco que nos ocupa, su debut discográfico, es toda una alegoría al Todo Es Posible: Payseur se hallaba completamente devastado y a punto de marcharse bien lejos de Bushwick, cuando, por hacer algo y porque no tenía nada que perder, envió una demo de su grupo (él) que había grabado en su propia habitación. Y alguien se interesó por él (inciso: ¿esto no se parece demasiado al sueño húmedo de cualquier chaval joven que quiere dedicarse a la música?). La casa Captured Tracks, que tiene en nómina a gente como Wild Nothing y Dum Dum Girls (éstas últimas ligeramente más cercanas estilísticamente hablando a Beach Fossils), le dijo que lo que hacía estaba bien, y le dio una oportunidad. Y aquí lo tenemos, un conjunto de canciones que por momentos parecen diseñadas para retrotraer nuestras conciencias a un verano ficticio donde los chiringuitos sirven tapas abundantes y baratas, hay chicas que surfean en bikini y un par de altavoces promocionan no la música de baratija y de baile espontáneo que todos conocemos demasiado bien, sino la tradicional sintonía alegre de unas guitarras aceitosas y voces de pretérito perfecto.

Durante la escucha podemos apreciar un aire retro, guitarras simpáticas y voces difuminadas (como en “Sometimes”), que serán la tónica de un disco que se rige por la simplicidad argumental. Se escucha de un tirón y se retiene con la misma facilidad con la que nos bebemos una sangría. Chispea y es pegadizo (como la melodía de “Daydream”), se envuelve con un muro sónico de reverbs (muy playeros, debo añadir) en “Golden Age” y “Lazy Day”, y destila felicidad y optimismo en “Vacation” (donde parece que Payseur cante con desgana aunque, ojo al matiz, en realidad lo hace con alegre despreocupación) y en “Youth”, donde se deja mucho espacio para unos solos que, sin embargo, son en realidad repeticiones de acordes que hacen más digestivo el álbum. Al igual que los primeros The Clientele, Best Coast o Real Estate, Beach Fossils nos cuelan odas a la felicidad mediante voces saturadas y los ya mencionados reverbs, cuyos ecos no hacen sino intensificar la pastosidad sonora como si hiciéramos un globo con un chicle. En el caso de Beach Fossils, incluso los vemos abandonarse a conatos surf ( “Twelve Roses” es Dick Dale en cámara lenta), retro (inevitable en “Horse”), ambiental (en “Gathering”) o incluso oníricos (imaginen tener el vídeo grabado de un viaje veraniego en coche. Quiten el sonido ambiente y pongan “Window View” de fondo. ¿Cuela o no cuela?).

Este ejercicio de jangly guitar pop que también es como The Drums pero sin la esencia post punk, puede resultar mimético, repetitivo o sonoramente dado de sí, pero a pesar de incluso todo esto, gente, estamos ante algo verdadero, cuando menos muy disfrutable, poco ceremonioso y completamente absorbible (y de manera rápida, como las bayetas). De vez en cuando es necesario.

Jordi Guinart

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