Balance 016 Balance 016

Álbumes

Agoria AgoriaBalance 016

9.1 / 10

Agoria  Balance 016 EQ RECORDINGS

Agoria, Sebastien Devaud para las autoridades, es un productor francés de techno atípico, eso no es ninguna novedad. Atípico por lo de francés, pues se aleja del sonido que ha imperado siempre en la electrónica gala (aunque no es el único que se sale de la línea, véase Vitalic), y atípico en lo que a productor de techno se refiere por su sentido de la emoción, la atmósfera y la trascendencia del sonido. Evidentes han sido siempre estos trazos en su material, buena muestra de ello es Les Violons Ivres, quizás uno de sus temas más explotados, o su primer largo Blossom (PIAS, 2003). Sin embargo, sólo basta repasar su libro de familia para encontrar la explicación: la madre que lo parió se dedicaba a cantar ópera, el padre a la arquitectura (de hecho, es el autor de la “casa burbuja” que aparece en la portada de su primer álbum). Al niño le gustaba el “putrún putrún” como a los chicos de extrarradio, pero uno no puede despojarse de sus raíces y de su educación así como así.

Pero “Blossom”, Go Fast o cualquiera de sus producciones también pecan de altas dosis de bombo technoide, estrujazos de electro y progressive y un sinfín de texturas que ayudan a hacerse una idea de lo ecléctico de su imaginario musical. Y qué mejor manera de mostrar ese eclecticismo que una compilación de DJ. El sello EQ Recordings le pone en bandeja la edición de la nueva entrega de la serie Balance y el francés decide ceñirse al título: hacer balance y encontrar un equilibrio musical, como mezclador y como selector, en forma de de dos sesiones –dos compactos, como ya lo fuera el anterior “At The Controls” (Resist, 2007)–. “Al final, más que una compilación de DJ, esto es un manifiesto de mi pasión por la música y por la mezcla”, afirma Devaud a propósito de este Balance 016 y de cómo ha trabajado en él. Agoria ha querido rescatar lo mejor de lo nuevo y de lo viejo, lo más variado en cuanto a estilos, en un orden lógico pero que da pie a la sorpresa. Una selección pensada, razonada, argumentada y sentida.

El primer CD ya denota el cuidado que el francés tiene en cuanto a las sensaciones, pues las progresiones sensitivas van hiladas muy fino. Desde los ruidos de viento solar de Alva Noto hasta el uso de la voz de Emiliana Torrini, no hay ni un ápice de intención hedonista clubera, ni un rastro de estigma bailable. Nada de la faceta nocturna del productor hasta llegar a su tema “ Parasite 2”, donde aparece por primera vez el patrón cuatro por cuatro para continuar por el camino del techno orgánico, detallista y evocador de Glimpse o del mismo Devaud en “ Altre Voci” (cómo trasladar el complejo de Edipo a la creación musical). Un giro inesperado, más cálido y con más groove, aparece con el remix de “ Whistling In Tongues” (de Felix Laband), al que le sigue Bibio y su “ Jealous Of Rouses”. El clímax viene con el extracto remezclado por Trus’me de “ 45:33”, el álbum “para correr” que LCD Soundsystem crearon por encargó de Nike. “The Last’s Child Tear” de Rio En Medio inaugura un hiperestésico último tramo de este CD, que se cierra tal y como empezó: con “ Ashes From Evenmore” (Gregg Kowalsky) entrelazada con Alva Noto.

En el segundo disco Agoria se jacta, todavía más, de su perfeccionista capacidad para con los sonidos y las mezclas, introduciendo loops, recogiendo el hilo de canciones ya escuchadas en la mezcla para acompañar nuevos ritmos, sampleando pequeñas dosis de cada track y mezclándolas todas conformando un sonido reinventado a su antojo. De lo laborioso de este mix, no sólo técnicamente, sino también en cuanto a selección, da buena muestra el principio del segundo CD con “ Loud Loud Loud” de Aphodite’s Child, la banda de rock progresivo de Demis Roussos y Vangelis. Asimismo, intercalar piezas clásicas como “ Tehellet” de Jonny Greenwood o el goteo de extractos del tema que abre y cierra el set, “ Hurlements En Faveur De Serge T.” (que aparece sampleado en diferentes momentos de la sesión), entre la euforia minimal, techno y deep house de Drama Society, de Avril, de Aufgang o del propio Agoria, pone de manifiesto el encaje de bolillos que se ha marcado el francés. La peculiar textura vocal de Kid A (cantante americana que se está haciendo un hueco en la escena colaborando con gente del mundillo como el propio Agoria o Daedelus), el parco bombo y la melodía de tintes pop de “ Lonely” ponen punto final a la última entrega de la serie Balance. Y la sensación que acompaña al final de la escucha es que, cuando vemos al francés delante de los platos en sesión, no tenemos ni la más remota idea de cuánto puede dar de sí su capacidad musical.

Mónica Franco

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