And It Matters To Me To See You Smiling And It Matters To Me To See You Smiling

Álbumes

bRUNA bRUNAAnd It Matters To Me To See You Smiling

9.1 / 10

bRUNA  And It Matters To Me To See You Smiling spa.Rk

La primera vez que tuve delante mía al espigado chaval que se hace llamar bRUNA (aunque su madre insista en que tiene un nombre mucho más terrenal, Carles Guajardo) fue en el Sónar de 2007: a las doce de la mañana del sábado, y con un público abundante en reenganchados de la noche anterior, se dedicó a poner una selección de temazos de los últimos ochenta y los primeros noventa, con un rango que iba desde Technotronic a Prodigy, pasando por Adamski, 2 Unlimited o Inner City. Un auténtico baño de luz, que remató con Halcyon + On + On y con el inesperado (y efectivo) Doin' The Do de Betty Boo, con el que hasta bajó a bailar entre el público. Al niño, en fin, se le notaban las ganas de poner un acento feliz, de hacer que los que estaban allí disfrutaran y lo pasaran bien, de dibujarles una sonrisa en la cara.

Y esa intención es la misma que subyace en su disco de debut, el luminoso “And It Matters To Me To See You Smiling”. Es algo que queda claro desde el mismo título, que certifican el tono desenfadado y alegre (alegre, repito) de la mayoría de los temas y el infeccioso acento pop con el que compone sus melodías. Porque las influencias que maneja bRUNA se dividen a partes iguales entre la IDM de trazos melancólicos y ese pop que se acerca al lado triste del folk: él mismo ha reconocido a boca llena su amor por Elliott Smith. De lo primero dan buena cuenta la colección de teclados de aire analógico, ligeramente desafinados (escuela Boards Of Canada, es decir), que campan por todas las esquinas del disco y resultan fundamentales en cortes como “As Something Reminds Of A Past Failure”. Pero también la colección de samples caseros que salpican los temas aquí y allá (el hijo pequeño de unos amigos, su madre dejándole un saludo en el contestador, una pista que grabó en 1989, cuando apenas lucía pelusilla en el bigote), los temas de ambientes lúgubres y (nunca demasiado) oscuros con los que introduce momentos de respiro ( “How To Seek Answers From Signals”, por ejemplo), y algún ejercicio de ritmos quebradizos y arpegios emocionantes ( “Lost And Found”, tan deliciosamente noventas). El acento pop, en cambio, hay que buscarlo en las canciones más “sucias”: en “Forgiveness” y “Crossed Messages”, en “Settle For Nothing Less”, que hacen convivir ritmos carnosos con bajos gruesos y melodías de alto poder adhesivo, levemente psicodélicas.

Pero más allá de la maestría que bRUNA demuestra en el manejo de esas dos visiones (tanta que resulta muy fácil olvidar que éste es un disco de debut), lo que convierte a “And It Matters To Me To See You Smiling” en sobresaliente es su capacidad para conjurar estados de ánimo, para establecer un recorrido sentimental en el que se suceden la euforia y la melancolía, la intimidad y la extroversión, el mensaje críptico y la emoción a flor de piel, en el que flota la nostalgia de un tiempo pasado y feliz. No es descabellado suponer que en títulos como “About Dealing With Provate Emotions” hay mucho del propio Guajardo, una sensación que se amplifica con la familiaridad de las voces que aparecen por todas partes (casi siempre grabadas con poca fidelidad, de manera casual, desde la distancia) y con la misma manera en que está construido el disco: a partir de retales, de canciones cortas y concentradas, en las que se arroja una idea al espacio y se deja madurar apenas lo justo. Funciona, en fin, como los mismos resortes de la memoria: en apariencia es fragmentaria y caprichosa, pero cada uno de esos pedacitos que la componen resulta fundamental para contar toda la historia. Y la historia que cuenta bRUNA, deben creerme, es de las que aprietan el corazón.

Vidal Romero

Tags:

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar