Ambivalence Avenue Ambivalence Avenue

Álbumes

Bibio BibioAmbivalence Avenue

8.1 / 10

Bibio  Ambivalence Avenue

WARP / PIAS SPAIN

Conociendo la relación de amistad –y casi se diría que de padrinazgo– que une a Bibio con sus vecinos Boards of Canada, era de suponer que el fichaje de Stephen Wilkinson por Warp sería cuestión de tiempo. Y resulta que ese tiempo han sido cuatro años en los que Bibio se ha hecho un nombre de referencia en la periferia del revival folk gracias a tres discos de loops amables y guitarras color sepia en Mush, sello californiano más conocido por su devoción al avant-rap que a los sonidos de relax. Primero vino “Fi” (2005), que sonaba a Nick Drake sin voz y con una leve post-producción ambient de resonancias góticas, aunque lo que de verdad llamó la atención del disco fue que en la pegatina de la portada hubiera unas pocas y amables palabras firmadas por Marcus Eoin, de Boards of Canada, recomendando encarecidamente la escucha del álbum. Luego llegó “Hand Cranked” (2006), en el que estaba más potenciado el factor acústico de Bibio y en el que parecía desintegrarse la capa de electrónica desgastada que había formado parte de su lenguaje, y este año su nombre acabó por cuajar gracias a un tercer disco, “Vignetting The Compost”, tan seductor y agradable como los otros.

Entre “Vignetting The Compost” y este “Ambivalence Avenue” han transcurrido sólo cinco meses: el primero, pues, era una despedida contractual largamente postergada, y el segundo un comienzo de ciclo anticipado con prisas. Es normal que Mush quisiera retrasar todo lo posible su último disco –desconocemos si habrá más, ojalá–, y que Warp acelerara al máximo para poner el estreno de Bibio en sus cuarteles en la calle. Para los dos sellos es bueno que ambos trabajos coincidan en el tiempo, hacen fuerza y se ayudan mutuamente en las ventas y en la multiplicación del conocimiento del artista por parte de un público no necesariamente obsesionado por tener fichadas todas las novedades que salen al mercado. Pero sobre todo es bueno para Bibio, ya que la sensación que queda es la de que el hombre está en estado de gracia. En realidad, lo estará siempre: su música es atemporal, parece rescatada de un pasado mágico, y al haber superado las trampas del tiempo su impacto será eterno. O eso esperamos.

Escucho “Ambivalence Avenue” por primera vez en las horas previas al solsticio de verano. Quizá ésa sea la razón por la que la nota final que le doy se vaya tan arriba. No me ha sorprendido este disco porque no deja de ser el mismo que le venimos escuchando a Bibio desde que aquella pegatina firmada por un escocés hizo que nos rascáramos la cabeza, pero la sensación ha sido demasiado agradable como para pasarla por encima. Es música de verano, sin duda: de noches calurosas e insomnes en las que se yace horizontal en la playa, o se mira por la ventana hacia la luna y las estrellas –tiene que haber estrellas, porque no es éste un disco para la ciudad, sino para el campo, para grandes áreas de terreno con poca presión demográfica y menos contaminación lumínica–. De hecho, fichando a Bibio, Warp ya ha encontrado el contrapeso para Gravenhurst: si éste es el folk oscuro, trágico, Bibio es el folk de sentirse bien, también el tipo de folk que lleva tiempo buscando Guillermo Scott Herren con Savath & Savalas y no encuentra –o mejor dicho, no repite, porque en Bibio hay mucho de aquel “Folk Songs For Trains, Trees And Honey” (2000)–. Lo más interesante del trabajo es que cuesta tomar partido por cualquiera de las dos inclinaciones que adopta Bibio: tiene por un lado la languidez playera, sobradamente californiana, que trae el recuerdo de artistas injustamente olvidados como Tommy Guerrero –“Jealous Of Roses”, por ejemplo–, luego otra más británica y semi-pop –“Haikuesque (When She Laughs)” y finalmente la más Boards of Canada, en la que la guitarra es un mero bucle y es el fondo de breaks y sonidos electrónicos ametrallados el que establece la distinción, como el final con “Dwrcan” o “Sugarette”, que parecen sacadas de “The Campfire Headphase”.

Pero, al margen de etiquetas y distinciones –innecesarias, porque es el estado de ánimo lo que manda aquí, no si un tema es más trip hop y el otro más hippy–, “Ambivalence Avenue” funciona como un todo, como una banda sonora del verano: tiene una vocación de luminosidad que lo hace ideal para estos tres próximos meses. Aquí han estado hábiles en Warp: retrasarlo hubiera significado irse al otoño, y no sería lo mismo. Aprovecha, porque hasta octubre esto huele a banda sonora de horas perezosas.

Alberto Lista

Bibio - Ambivalence Avenue{youtube width="100%" height="25"}mgGsnYpT3zg{/youtube}

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar