Amateur Dramatics Amateur Dramatics

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Minotaur Shock Minotaur ShockAmateur Dramatics

7 / 10

Minotaur Shock Amateur Dramatics 4AD / POPSTOCK!

2008 ha sido un año increíble para 4AD. Los maravillosos lanzamientos de Atlas Sound, Bon Iver, TV On The Radio, Deerhunter, The Breeders, Department of Eagles, Stereolab, Jóhann Jóhannson y The Mountain Goats, le confirman como el sello que factura la mejor música imaginable hoy en día. Deben estar muy contentos. ¿Por qué entonces negarle a David Edwards a principios de este año la edición en cd de su segundo trabajo para ellos y tercero de su discografía? Desde la casa y como respuesta al cabreo inicial del de Bristol, lo achacaron todo a la inestable situación económica y le propusieron un lanzamiento digital estándar que no le convenció nada. El caso es que ambas partes se pusieron de acuerdo para sacarse de la manga un lanzamiento en digital algo atípico como ya os contamos por aquí.

A toda esa excusa comercial se le da rienda suelta en su página. Un paseo por la web nos permite sacar muchas conclusiones sobre “Amateur Dramatics” incluso antes de escucharlo. Desde allí su autor escrutina hasta el último detalle de la concepción del disco. Ateniéndonos simplemente a su tasación en peniques se pueden constatar varias curiosidades de las que, en otras ocasiones, no nos enteraríamos ni con las más profusas entrevistas: cuáles son los temas favoritos y los que menos gustan a su autor, qué dificultad entrañó este beat o aquel, cuál es el concepto que yace en el álbum (no nos lo explica con claridad, pero puede uno jugar a intuirlo), qué orden siguen los temas en caso de ceñirse a alguno predeterminado… Incluso se incluye una entrada de ‘trivia’ por cada canción donde se recogen anécdotas varias de cada una de ellas. En definitiva, una divertida e interesante manera de tasar por tu cuenta si el disco vale al completo las 6,41 libras definitivas que le han sido asignadas como precio.

¿Y qué hay de la música? Pues IDM autista y house agrio, mezclados en 11 canciones cual jam digital épica y eufórica. De la mano de sus favoritos clarinetes esquizoides y desde títulos tan obvios como “Jason Forrest”, Edwards nos muestra sin coartadas su campo de juego: el del terrorismo de contrastes, un territorio tan variado como sus referencias y aspiraciones. Escuchando “Amateur Dramatics” puede uno imaginarse a múm asediados por Dan Deacon, sorprender a Metronomy estudiando a Philip Glass o descubrir a Kelley Polar bailando en casa de Simon Jeffes. Todo puede suceder dentro de esta extraña criatura, en cuyo interior brotan ideas, valentía y experimentación sónica. Pero allí donde el fabuloso “Maritime” (2005) parecía llorar de emoción a cada beat, “Amateur Dramatics” suena demasiado cerebral, sobrado de materia gris pero falto del delicado azul celeste de su anterior trabajo o del rojo sanguinolento de su debut.

Veredicto: ¿una personalidad musical aplastante? Dejémoslo en un extraño estilo que en muchas fonotecas envejecerá desapercibido como un simple paso más en el ‘via crucis’ que se ha marcado Edwards: componer algún día su “Girl/ Boy Song’” particular.

Cristian Rodríguez

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