I Am Very Far I Am Very Far

Álbumes

Okkervil River Okkervil RiverI Am Very Far

7.4 / 10

Okkervil River  I Am Very Far JAGJAGUWAR

La extrema fijación de Will Sheff por sus ídolos rock le lleva a insertar en sus álbumes continuos guiños al oyente. Escribió un álbum conceptual sobre Tim Hardin ( “Black Sheep Boy”, 2005), cerró otro reverenciando al ángel caído del glam Jobriath ( “The Stand-Ins”, 2008) y el año pasado reclutó a Roky Erikson para grabar con él “True Love Cast Out All”. Le fascinan en especial aquellos artistas que la industria dejó medio de lado, aunque en realidad lo que quiere es cantar como Scott Walker y escribir canciones como las de Bruce Springsteen. Hasta el momento todas esas filias ha venido manejándolas con mimo, sin resultar cargante, pero en el nuevo álbum de Okkervil River –que comienza en “el lugar al que van a parar los muertos del rock’n’roll” ( “The Valley”)– la desmesura parece hacer acto de presencia. La culpa, sin embargo, no hay que echársela al fuerte carácter conceptual/referencial que hasta ahora enriquecía sus trabajos. El principal problema de “I Am Very Far” radica en la carga instrumental que soporta, en la densidad de unos arreglos que empachan desde la primera escucha. Es su repertorio de canciones más ambicioso hasta el momento, un conglomerado sónico sometido a todo lo que Sheff ordene y mande. Pero donde antes bastaban un riff de guitarra o una seca batería para construir himnos gigantescos, ahora los aires de grandeza impiden ver el bosque. “Piratess” o la confusa “White Shadow Waltz” son dos buenos ejemplos de cómo temas complejos podrían lucir más naturales sin tanto maquillaje.

Dicha observación no quita para que este grandioso y soberbio “I Am Very Far” cuente con canciones de altura, la mayoría de las cuales, eso sí, funcionan mejor como temas aislados que integradas dentro del conjunto. Las mejores aparecen en la segunda mitad del disco, después de que Sheff revisite su mencionada obsesión por los mitos en la troncal “We Need A Myth”. Las melodías de “Your Past Life As A Blast” y del single “Wake And Be Fine” tienen el tono frontal de los hits más claros de “The Stage Names” (2007) y “The Stand-Ins”. Se otean nuevas fronteras que parecen lindar con Calexico en algún lugar al sur de Texas, y los pasajes más comedidos y crudos –el final de “Hanging From A Hit”, el principio de “Show Yourself”– se agradecen como un respiro. No sorprende descubrir que el parto de “I Am Very Far” fue más doloroso de lo esperado. Como le ocurrió al componer “Black Sheep Boy”, Sheff asegura haber llevado su “cerebro a lugares a los que no quería ir” durante el proceso de escritura, y haber regrabado varios temas inflándolos compulsivamente. De ahí que en “Rider” y “Wake To Be Fine” suenen hasta siete guitarras y se doblen baterías, bajos y pianos. Es una carga excesiva para un grupo que algún día me enamoró por su capacidad para sonar potentemente conciso, y que hoy quiere sonar más grande que nunca sacrificando lo que sea necesario.

Cristian Rodríguez

Okkervil River - Hanging From a Hit

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