All Of Us, Together All Of Us, Together

Álbumes

Teen Daze Teen Daze All Of Us, Together

6.2 / 10

Teen Daze es algo esquivo. Pocos datos biográficos sabemos de él. Su apellido es Jamison (así se hace llamar), pero no tenemos ni la más remota idea de su nombre. En 2010 asomó la cabeza con el interesante EP “Four More Years”, publicado por Arcade Sound Ltd. Eran entonces tiempo buenos para la corriente chillwave, con la muchachada dándole caña en sus reproductores MP3 a Causers Of This, álbum de debut de Toro Y Moi, o con el esencial “Life Of Leisure” de Washed Out como banda sonora de sus vidas. El canadiense que ahora nos ocupa ha seguido una ruta parecida a la de este último, publicando una serie de material autoeditado y EPs antes de estrenarse en largo algo más tarde que sus coetáneos. Antes de que llegase a las tiendas este “All Of Us, Together” de la mano de Lefse, sello siempre atento a este tipo de productores de dormitorio, el pasado agosto Waaga lanzó “A Silent Planet”. Esta colección de seis temas influenciados por “Out Of The Silent Planet”, obra del teólogo y escritor C.S. Lewis, en la que se sumergió en un periodo de siete semanas de aislamiento en los Alpes suizos, sirven como punto de partida de su primer LP. Ya ahí mostró nuevos sonidos y unas canciones más trabajadas, alejadas del glo-fi de los principios.

De ese trabajo conserva algunas cualidades, pero también se ha desprendido de otras. Existe la misma fascinación por la ciencia ficción, como se hace evidente en la apertura, “Treten”, pero en poco más de 30 segundos queda claro de qué va la película ahora. El productor de Vancouver ha apostado fuertemente en este disco por la electrónica de baile. Puro cuatro por cuatro que apenas tiene que ver con lo que hacía hace dos años. Hasta su duración –casi siete minutos– es un indicativo de que se ha alejado de terrenos pop. La aprovecha aquí para ofrecer una suerte de odisea espacial con melodías que sobrevuelan a lo largo de todo el tema. Empieza con buen pie, aunque el puente no dé paso a un clímax para echar cohetes. Conformes avanzas en el disco te das cuenta de que es excesivamente plano, nada sobresale. No se le puede reprochar nada a cortes como “Late” o “The New Balearic” (apropiado título, dicho sea de paso). Están bien producidas y son bonitas, pero les falta pegada y esa onda emocional que sí tiene el disco de Washed Out para que los veinteañeros las incluyan en las listas de reproducción de las fiestas veraniegas que ya tienen en mente. “Cold Sand” es uno de los pocos momentos sensuales, capaz de levantarte de la silla, merced a las texturas digitales y unos cortos fragmentos vocales.

Con todo, la voz no tiene un protagonismo mayor hasta la mitad del disco, a la altura de “Brooklyn Sunburn”, que, aunque suena a título de canción de banda indie-pop post-adolescente, se trata de otra pieza de electrónica para todos los públicos. Además de unas voces troceadas femeninas introduce unos correctos ritmos rotos. De nuevo, no está mal, pero a uno le entran ganas de parar a mitad de canción y huir a los brazos del There Is Love In Youde Four Tet. Tres cuartos de lo mismo ocurre con “Erbstück” (reliquia en alemán), que ya el idioma del título da pistas de por dónde irán los tiros. Aquí Teen Daze ofrece un tema de techno híper melódico bien cargado de loops y de escuela germánica que a lo mejor Kompakt hubiese publicado hace siete años de no existir The Field.

Aunque el 80% del disco está acompañado por beats, también hay momentos en los que Jamison rompe con el estricto 4x4. Es el caso de la introducción de dos minutos de “For Body And Kenzie”, que da buenas muestras de la habilidad del canadiense para crear buenos pasajes ambientales. El cierre, “Hold”, por otro lado, no aporta mucho más que darle un final digno a un disco que no molesta, pero al que le falta ese plus que sí tienen otros álbumes para que vayas más allá de la segunda o tercera escucha.

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