Alive Till I'm Dead Alive Till I'm Dead

Álbumes

Professor Green Professor GreenAlive Till I'm Dead

7.1 / 10

Professor Green, Alive Till I’m Dead

VIRGIN

La conclusión es que el hip hop británico con hambre de charts cada vez pierde más melanina. Primero, el notabilísimo baño de soul de Plan B en “The Defamation Of Strickland Banks” (hasta los del desodorante Axe se han rendido al chaval). Después llega Example y nos regala esa oda a la fiesta 100% british que es “Won’t Go Quietly”. Y ahora Professor Green, otro Harry Potter fumeta nacido en el suburbio londinense, deja clavada su estaca en el hit parade. Blanco como los dientes de Julia Roberts, de tez aniñada y pinta de hooligan, este joven MC de Hackney lleva ya tiempo avivando las llamas del caldero musical merced su ingeniosa labia, a su despreocupación musical –cualquier estilo le va bien– y a su actitud ambiciosa. Los que le vieron en Sónar seguramente se quedaron con la imagen de un veinteañero lechoso, con bermudas y gafas de sol que vino a ponerse moreno (o morado) y a beber cerveza. De acuerdo, podría ser –aunque a mí el concierto me gustó–, pero basta con escarbar en los medios musicales especializados para comprender que este tipo de 26 años es la gran esperanza blanca de este rap-grime-crossover que tan de moda se está poniendo últimamente. Se llama “hype”.

Viene con un contrato de toma pan y moja cortesía de Virgin –seguramente le ha sabido a gloria después de pasar por el sello de Mike Skinner, The Beats, con más pena que gloria–. Viene con un pasado problemático en el que llegó a vender marihuana para subsistir e incluso fue apuñalado en el cuello con una botella rota en una riña de bar. Y, sobre todo, viene con una habilidad impresionante para conectar tanto con los círculos raperos como con el gran público. Eso le ha bastado a “Alive Till I’m Dead” –segundo LP después del injustamente olvidado “Jungle #1”– para convertirse en uno de los juguetes más esperados. Y lo cierto es que el tipo ha cumplido sobradamente con las expectativas. ¿Cómo? Muy fácil: apelando a la fórmula que hasta ahora tan bien ha funcionado a otros sabuesos del underground convertidos en millonarios. Se llama “pop”.

Con un flow que le convierte directamente en el Eminem británico –hay veces que parece Marshall Matters simulando acento de Londres–, Stephen Manderson nos cuenta sus historias de tías, callejeos varios, trapis y fiestas en un marco sonoro que se adapta a infinidad de paladares. Combina estos momentos de apertura estilística sin paracaídas con minutos mucho más comprometidos con la bruma callejera. El dubstep siniestro de “Closing The Door”, los sintetizadores machacones de “Do For You” o el bajo y los coros estilo “The Wire” de “City Of Gold” así lo atestiguan. Pero Manderson también se maneja con soltura en la fabricación de caramelos para las masas. La prueba más clara de su eficacia en el crossover es el pedazo de single “I Need You Tonight”, con un sample de las guitarras funk del tema homónimo de INXS. O los momentos de house filtrado estilo Costra Brava de “Falling Down”. O el rock emo con coros y lamentos en clave reggae de “Oh My God”. O la presencia de Lilly Allen en otro de los highlights del álbum, la eminemesca “Just Be Good To Green”. Lo que pasa es que mientras en el caso de otros MCs este recurso descaradamente pop puede sonrojar en su faceta más comercial, en manos de Professor Green nada chirría, nada supera los límites de la vergüenza ajena; el tipo se las apaña para mantener intacto su filo de autenticidad y su frescura street, aunque esté rapeando sobre una base de hard rock o un delirio de techno ibicenco. Podríamos decir que “Alive Till I’m Dead” es música de clubs, es pop, es grime discotequero, es dancehall, es R&B, es house, aunque después de escucharlo siempre te deja en la punta de la lengua un regusto inconfundible, como la amargura de la tónica. Se llama “rap”.

Óscar Broc

Professor Green Ft Fink - Closing The Door OFFICIAL

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar