Akkord Akkord

Álbumes

Akkord AkkordAkkord

7.9 / 10

A Joe McBride y Liam Blackburn les va el rollo mental. Entienden la música como un acertijo, o como una edificación compleja de materiales simples que, a pesar de los cimientos claros y su estructura recta, de vez en cuando muestran un diseño enrevesado. Les gustan los giros inesperados dentro de un desarrollo minimalista que tiende, no hacia cero, sino hacia la oscuridad más impenetrable. El primero, McBride, produce sobre todo bajo el alias Synkro y ha estado desarrollando una línea de trabajo ambient-techno para el sello Apollo, aunque sin olvidar que viene del dubstep más cerebral –de hecho, la etapa en la división calmada de R&S Records no deja de ser una anécdota dentro de un currículum extensísimo en los arrabales del underground de beats y bajos en Manchester–. El segundo, Blackburn, también se hace llamar Indigo y proviene de los mismos orígenes, de un dubstep profundo de la escuela Digital Mystikz que, con el tiempo, se ha ido afilando en forma de drum’n’bass cavernoso y a cámara lenta. Y juntos son Akkord, un nuevo episodio en la larga tradición inglesa de ritmos procelosos a la vez que densos, como un nexo de unión entre el viejo jungle techy de Photek, el dubstep ritualístico de Shackleton, el techno del primer Anstam y el nuevo Regis. O sea, lo dicho, que les va el rollo mental.

“Akkord” es la culminación de un recorrido que comienza en 2012 con los dos primeros maxis del proyecto. Autoeditados y planchados siguiendo casi al pie de la letra el ritual de los white labels –etiquetas casi invisibles, con un logo geométrico, mucho blanco y títulos descriptivos como “The Drums” o “Back & Forth”–, aquellos dos 12”s evidenciaron que la dinastía que unía en una misma línea de sangre a la IDM exploradora y el dubstep nocturno tenía nuevos pretendientes al trono. Este año Akkord han seguido avanzando en su camino, ahora fichando por uno de los sellos de moda, Houndstooth –propiedad del club Fabric y bajo la dirección artística del lince Rob Booth–, y tras un nuevo maxi y una cassette con total libertad para experimentar, ahora llega el álbum. Uno de esos discos que no hacen ruido, que no levantan la voz, que no necesitan ni un bajo catastrófico ni unos efectos estridentes para llamar la atención. Como la producción más grime de Old Apparatus, Akkord se distinguen por perseguir el silencio y la discreción. Sus beats se estiran y saltan como muelles, pero te los encuentras cuando ya es demasiado tarde para esquivarlos y te han hecho cosquillas en el ojete, nunca los ves venir. Y a partir de esa base, que es como la masa de una pizza cocinada hasta que se tizna, ellos añaden dos tipos de ingredientes: unos son los ruidos, las distorsiones de oscilaciones de baja frecuencia y los ecos, clásicos en el maridaje de dubstep y electrónica de dormitorio; los otros son los prolongamientos de beats como si fueran chicle de menta, imitando ciertas flexibilidades del drum’n’bass. Y siempre con esa textura metálica, refrescada, como venida de la boca de un lobo. Esa sensación de agujero negro que a veces se identifica con el techno.

Son ingredientes conocidos y sobados, pero que en el caso de Akkord suenan nuevos, como si nadie antes –y por antes nos referimos a spatial, Pinch, Shackleton y demás pioneros del cruce dubtech– se hubiera planteado este tipo de receta. No sirve para el club (quizá sí “Hex_ad”, pero no “Conveyor” ni todas las anteriores, a menos que sea a primera hora, con el público entrando en calor, mezclando la música con la iluminación baja, miradas hacia el suelo), y en casa sólo sirve para escuchas atentas, concentradas, a buen volumen en el sofá, meneando la tibia y el peroné, un rato el coxis y nada más. Un rollo mental que, sin embargo, exige alto gasto calórico y un esfuerzo titánico de la materia gris: la clase de disco surgido del underground inglés que se merece toda clase de elogios y laureles por su seriedad, de esos que exigen un esfuerzo considerable y, a cambio, ofrecen una lección tranquila de música post-rave cuántica.

Escúchalo en Google Play

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar