Air Texture vol. 1. Selection by bvdub and Andrew Thomas Air Texture vol. 1. Selection by bvdub and Andrew Thomas

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Varios VariosAir Texture vol. 1. Selection by bvdub and Andrew Thomas

8 / 10

AIR TEXTURE

Las recopilaciones “Pop Ambient” del sello Kompakt han probado que existe, todavía, un hueco para el ambient sin beats, sin apenas nada más que aire bajo sus pies. No sólo que hay mercado para esta música etérea para abandonarse en el olvido, sino también una fértil cantera de músicos libres de ataduras comerciales que no deja de crecer año tras año. Quien esté muy dentro del género sabe que hay incluso un exceso de oferta –mucho ambient clónico, incluso, que sólo tiene de positivo el efecto sedante, aunque no evolucione ni se distinga del resto del pelotón de músicos que operan en esas coordenadas; dicho de otra forma, Fennesz sólo hay uno, Loscil sólo hay uno, etcétera–, pero dentro de ese exceso hay también una abundancia de calidad que debe salir por algún lado. Es por esto por lo que este tipo de recopilaciones salen a la luz: para poner un poco de orden en un nicho que parece a punto de explotar como un globo con tanta acumulación de gas. De lo que se trata es de rebajar el volumen y mejorar la pureza del oxígeno. En Air Texture, nuevo sello neoyorquino dedicado al ambient y comandado por James Healy, también co-fundador de The Agriculture, esa es la misión que se han marcado.

El proyecto de Air Texture es, fundamentalmente, el de recetar la mejor música que se está creando actualmente en el campo del ambient etéreo –con puntualísimas escapadas hacia el techno, el aislacionismo ruidista o la música clásica– y empaquetarla en una serie de volúmenes generosos en los que no sólo haya música, sino también presencia imponente de selectors. Quiero decir que cada disco está recopilado por productores de prestigio, que de este modo ofrecen su selección personal a modo de mixtape hecha para un amigo o una novia, lo que debería ser el más férreo control de calidad. En “Volume 1” son Brock Van Wey, alias bvdub, y el neozelandés Andrew Thomas quienes separan el grano de la paja, y sólo con eso me quedo: el primero es uno de los maestros ambientales más fértiles desde hace cinco años; el segundo es un sibarita autoexigente que llegó a editar un par de álbumes en Kompakt, de los mejores de su división ambiental. En próximas entregas, según anuncia el sello, los curators serán loscil y Rafael Anton Irisarri en el volumen II, y Deadbeat y DJ Olive en el volumen III. Si esta aventura se consolida, habría nacido por tanto el referente de recopilatorio nebuloso de esta década, como “Free Zone” lo fue en los 90s y “Pop Ambient” en los 00s.

Primer CD, selección de bvdub: su apuesta es por el ambient con algunas aristas que pinchen entre tanto desarrollo de seda, con Orla Wren en el pórtico, y aportaciones de otra gente que se preocupa, de tanto en tanto, de filtrar alguna melodía discreta, como es el caso de Maps & Diagrams, Ian Hagwood, Arc Of Doves o The Green Kingdom. bvdub no acaba de diseñar un recopilatorio a su imagen y semejanza –eso sería como la superficie mansa de un lago polar, fría y tranquila, como un espejo, sólo alterado por alguna ruptura dub–, sino que prefiere un ambient levemente contaminado por algún beat, algún instrumento convencional, alguna impureza noise. Consigue colar instantes de incomodidad sin que se noten, casi de una manera subliminal; es cuando acaba el disco, perdido entre su niebla, cuando te das cuenta de que has salido de ahí con algún leve rasguño.

Segundo CD, selección de Andrew Thomas: él sí que ha querido un disco a su imagen y semejanza, y por eso todo flota con una gracia perfecta, con “Sand Partina” de Oneohtrix Point Never, uno de sus primeros temas –arpegios domesticados, como olas de pocos centímetros en un ancho mar cósmico en calma–, como eje central de un conjunto de piezas que tienen en común el movimiento hacia adelante y hacia atrás, el bucle y la repetición, como en el “Diorama Rendered” de Atlas Sound, sorprendente inclusión en medio de piezas de grandes del ambient moderno como Klimek (que repite dos veces), loscil, Biosphere, Markus Guentner, Wolfgang Voigt y Leyland Kirby. Andrew Thomas es probable que haya intentando reunir el tipo de cortes que irían bien en un disco supervisado por Kompakt, pero depurando al máximo la exigencia, citando a músicos que igual no serían admitidos en el sello alemán por cuestiones que se escaparían a nuestra razón, y sublimando las concesiones neoclásicas, como en la delicia para piano y sintes celestiales que entrega el japonés Chihei Hatekeyama en “Road After Rain”, uno de los muchos adornos que hacen grande el que es, con justicia, el recopilatorio ambient más coherente, completo y satisfactorio de los últimos tiempos.

Robert Gras

Escucha el disco aquí.

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