Aftertime Aftertime

Álbumes

Roly Porter Roly PorterAftertime

8.8 / 10

SUBTEXT

La publicación el año pasado, vía Planet Mu, de “Cloud Seed” –más una reunión de restos de un naufragio que un álbum-epílogo o recopilatorio al uso– fue el último clavo en el ataúd de Vex’d, un dúo poco prolífico, pero extraordinariamente significativo que le dio alas a finales de la década pasada al dubstep de corte industrial. Hacía ya meses que Jamie Teasdale y Roly Porter funcionaban por separado, preparando los siguientes pasos en su carrera desde sus respectivas madrigueras en Berlín y Bristol. El primero se ha inventado Kuedo, un alias que arrancó con la sombra del dubstep todavía a la espalda y que tiene previsto su espectacular álbum de debut para de aquí una semana, en Planet Mu, orbitando en movimientos complejos y con rítmica irregular alrededor del planeta IDM. Roly, en cambio, es quien mantiene la esencia ponzoñosa de Vex’d en el que es también su primer LP, pero aquí sin bajos hormonados ni breaks de titanio. Al contrario de lo que pudiera haber sido la opción fácil, “Aftertime” se adentra en la zona oscura de la electrónica ambiental, pintada de tonos grisaceos y pausa cinematográfica, apuntillada por texturas herrumbrosas, algún ritmo convulso, frecuencias mareantes y una sensación general de peligro, malestar y enfermedad incurable.

“Aftertime”, digámoslo ya, es un álbum asombroso, no sólo por quedarse con el fondo de lo que fue Vex’d –violencia contenida, negatividad, Apocalipsis–, sino por extirpar cualquier rastro de dubstep y cambiar por completo de paisaje y modos de actuación. Irse a temas como “Tleilax” es descubrir un terreno árido, sembrado de minas, por el que se arrastran notas de electrónica apesadumbrada como un mal viento que barre el suelo de hojas y esparce el polvo por los edificios, de texturas que parecen de guitarra maligna o disparos de metralleta, y que por momento parecen querer prolongarse como drones contagiados de un mal virus ( “Arrakis”, que suena como un gusano arrastrándose por las arenas de Dune, es otro buen ejemplo significativo). Más allá, en “Caladan”, se filtran pianos sampleados, notas en suspensión, aproximaciones a la música clásica. Si nos quedamos en “Kaitain”, los sintes parecen cuerdas sintéticas y no es difícil percibir una influencia de las sinfonías del horror sagrado de Henrik Gorécki. En “Al Dhanab” suena otra vez el desierto y la desesperación con tonos arábigos y más cuerdas sintéticas que funcionarían en películas tipo “Hijos De Los Hombres” o como lectura del Necronomicón, o en un remix del “The Sinking Of The Titanic”, de Gavin Bryars. “Ix”, en cambio, responde a la idea de aislacionismo a la manera del Aphex Twin de “Selected Ambient Works II”, y en “Hessra” parecen querer brotar unos beats techno –bajo control durante todo el disco para conseguir un mayor efecto dramático– que añadirían, quizá, una violencia innecesaria a un disco cuyo efecto es todavía más destructivo, pues se instala en la psique como una lombriz o una bala –¡esa portada!– que perforara el cerebro, germinando en una tristeza infinita o en la muerte. Surgeon dice que es su disco del año. De Surgeon hay que fiarse.

No es la primera vez que Roly Porter se acerca a la música contemporánea –ya lo había hecho remezclando el “String Quartet nº 2” (Nonclassical, 2007) de Gabriel Prokofiev, otro ex productor dubstep con pasión irrefrenable por la composición electroacústica–, pero sí su primer esfuerzo a fondo para extraerle todas las posibilidades a un trabajo de alquimia sonora en el que el objetivo es el contrario al de la obtención de la piedra filosofal: él pretende transformar oro –su estudio de grabación no debe ser barato– en plomo, que es el tono metálico, gris y pesado de este “Aftertime” en el que resuenan influencias de algunos de los productores de electrónica marginal del momento –con escapadas al lado oscuro de la psique, al doom y al noise–, como Ben Frost, Raime y The Haxan Cloak. Aunque más que resonar, Roly Porter lo que ha hecho es establerse como uno más en la familia del mal rollo.

Javier Blánquez

Roly Porter - Aftertime PREVIEW SUBCD002 by Multiverse

¿Te ha gustado este contenido?...

También te gustará

Snapshots of Dangerous Women

Actualidad

La transgresión cotidiana: elogio fotográfico de la mujer inconformista

Mujeres peligrosas por la simple razón de ser atrevidas.

leer más
cocaína

Ficciones

Soy adicta a la peor droga del mundo

Creo que estoy perdiendo el control.

leer más
olas

Historias

La olas quieren decirnos algo, y este fotógrafo lo sabe

Ray Collins empezó fotografiando a sus amigos surferos, pero en seguida comprendió quiénes eran las protagonistas. 

leer más
top hormigas

Actualidad

¿Ves esta hormiga? Ella también te ve a ti

Después de crear canguros, pingüinos y mariposas robot, la compañía Festo lanza las hormigas biónicas

leer más
Stilyagi

Actualidad

Hipsters soviéticos y gatos voladores: un viaje a la contracultura rusa

"Ha que convencer a la mayoría silenciosa de alzar su voz contra el regreso del totalitarismo"

leer más
Nueva York

Actualidad

La cara más violenta de Nueva York en 10 fotos históricas

Cada esquina de Nueva York huele a sangre fresca, esta ciudad lleva el crimen en su ADN.

leer más
topfb

Historias

El día que Facebook me reveló la noticia más dolorosa de mi vida

No tenía cobertura. Necesitaba Wi-Fi. Pero hubiese preferido no conectarme.

leer más
top hearst 2

Historias

De millonaria a terrorista: la rehén que se enamoró de sus secuestradores

La biografía de Patty Hearst tratará de desvelar por qué se unió a sus secuestradores, pero ella no la leerá.

leer más

cerrar
cerrar