Acid & Bass Acid & Bass

Álbumes

Sensational & Spectre Sensational & SpectreAcid & Bass

7.6 / 10

Sensational & Spectre  Acid & Bass WORDSOUND

Spectre, Spectre, Spectre… Todavía recuerdo lo mucho que seguí al negro a mediados de los 90, cuando servidor escribía en una revista de “nuevas músicas” llamada “Voice” junto a prohombres de la escena como Javier Blánquez, Oriol Rossell o Marco Aurelio Bevià. Fueron tiempos de ingenuidad y picha tiesa a la mínima, éramos como adolescentes abriéndose al mundo del sexo, maravillándose ante la caída del testículo derecho, tocando con recelo esas protuberancias que más adelante se convertirían en las jugosas tetas de Marita. Spectre y su i llbient (etiqueta que sólo duró unos cinco años, pero, joder, lo bien que lo pasamos) fueron elementos básicos en mi viaje iniciático hacia los páramos potorriles de la electrónica. Sí, con la perspectiva del tiempo lo que este superhéroe del horrorcore hizo puede parecer poca cosa (aunque nadie le quita la cualidad de pionero), pero en el 95 esos bajos mórbidos y esas atmósferas de hip hop fantasmagórico te parecían la repolla, eran algo totalmente nuevo, como meter la minga por primera vez, como estrenarte en el noble arte de quitar unas bragas a mordiscos, para qué andarnos con rodeos.Podríamos decir que, diez años y pico después, sigue en las mismas, pero el tiempo ha refinado hasta el infinito el discurso del fundador de Wordsound (se rumorea que montó dicho sello gracias a un préstamo del mismísimo Bill Laswell, aunque eso ya son historias del abuelo cebolleta). Su antecedente más cercano, “Internal Dinasty” (2008), dejó un buen sabor de boca y bien podría apreciarse como un precedente muy válido al sonido del LP que tenemos entre manos. Pero si en el anterior álbum eran varios MCs los que empujaban el dos caballos, en “Acid & bass” el pulso es sólo entre Spectre y Sensational, un rapper de guerrilla experimental que ya ha dejado su huella en varios álbumes para Wordsound –y es más, incluso en una película, la cochambrosa y desternillante “Crooked”– y que sigue apostando por el camino más difícil y pedregoso para dar salida a sus ripios apocalípticos. Sensational no es un MC al uso: su dicción se acerca más a los japetos alienígenas de Antipop Consortium que a la ortodoxia silábica del hip hop convencional, un tono y unas pastetas que encajan en la táctica de Spectre como un guante de seda en un muñón. La sociedad que forman ambos funciona, y nos depara momentos de grandeza musical, merced a una aplicación de influencias valiente, distinta y estimulante en sus estratos más graves.“Acid & bass” es una siniestra bandera pirata que ondula sobre un estandarte de ambient, jazz, dub hipervitaminado, hip hop, horrorcore, dark rock y funk asmático. El sonido es radicalmente fumado, se debería escuchar con un buen porro colgando del labio inferior y los ojos entornados, rojos como esfínteres de mandril, llorosos como perras… Los beats son ásperos, endemoniadamente lentos, y los bajos funcionan como un manto, más que como una referencia rítmica (aunque hay algunas piezas más o menos aceleradas, que conste). En esta espesura de beats y rimas tenebristas, Spectre y Sensational forjan una alianza que no debería romperse: todavía hay muchos headz fumetas ahí fuera que exigen su ración de rap alienígena, y estos tipos tienen los bolsillos llenos de polvo negro. En “The Boom”, Sensational parece que esté hablándonos por lo bajini, como si le colgara una hipodérmica de la lengua, y lo hace sobre una base de free jazz angustioso con trompeta sifilítica incluida. “The Stomp” parece sacada de uno de los viejos discos de Del Tha Funkee Homosapien, aunque con un poso industrial-cósmico-mal rollista como sólo el bastardo de Spectre es capaz de conseguir.El LP es arrastrado, reptiliano, sigiloso, pero tiene sus momentos de tembleque boom bap. “Frantic” es el ejemplo más claro y nos devuelve a los años en que Depth Charge y similares convirtieron el breakbeat en una película de serie Z. Son momentos muy noventas, por supuesto (y a Dios gracias), pero puro underground: el break funkoide, el piano y la guitarra eléctrica no engañan. Spectre nos regala también su particular versión del funk breaker con el tamborileo y las trompetas histriónicas de “Shout Outs”. Y sigue en su carrera de ritmos nerviosos y distorsión chunga con el heavy metal de “Bass In Ya Face”. Ahhh, pero la épica oscura que tanto nos gusta está presente, por supuesto, y se asoma en los inquietantes vientos de “Bliss”, con un Sensational que se acerca mucho al Kool Keith más marciano, en el miminalismo marihuanesco de “The Way I Like” y en el jazz satánico de “Rip Like This”. En esta línea, me encanta “Style Sporadic”, una relectura spectriana de la vieja escuela, con palmas letárgicas, sonidos ácidos y ripios narcóticos. Por momentos, uno revisita mentalmente el legado de Dr. Octagon y la sensación es realmente placentera: servidor ya tenía ganas de refrescar los archivos de hace década y media como Dios manda. Porque es en arritmias pantanosas como “Take Flight” (emo illbient) y en ciénagas de funk jacoso como “Danger” (así se acaba un disco) donde el dúo cannábico aporta sus mejores crochés. ¿Preparados para masticar este tabaco negruzco y amargo? ¿Preparados para el cáncer de boca más placentero de vuestra maldita vida? Eso pensaba. Óscar Broc

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