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Sports

Se libró de ser violada mientras corría y la pelea quedó registrada en su app de fitness

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Hay algo en esas líneas caóticas que encapsulan a la perfección los momentos de angustia que vivió

J.C.S.

14 Marzo 2017 16:02

Kelly Herron es una mujer de 36 años que suele salir a correr por el parque Golden Gardens de Seattle. La pasada semana, estaba entrenando para una maratón cuando se acercó a un baño público del parque. Allí, Gary Steiner, un sintecho de 40 años, la abordó, y le propinó varios puñetazos en la cara.

Herron se defendió mientras gritaba, pero nadie acudió a ayudarla. "Mi peor pesadilla se hizo realidad", reconoce.

Tras varios forcejeos, el hombre le bajó los pantalones y comenzó a tocarla, intentando violarla. Pero entonces recordó lo que le dijeron en clases de defensa personal:

“Hay que ser fuerte y no tener miedo. Si sientes miedo, es importante que el agresor no lo sepa”.


My biggest running nightmare became reality- 4 miles into my long run Sunday afternoon, I stopped to use the restroom and was assaulted by a man hiding in a stall (that is my GPS in red lines). I fought for my life screaming("Not today, M**F**er!"), clawing his face, punching back, and desperately trying to escape his grip- never giving up. I was able to lock him in the bathroom until police arrived. Thankfully I just took a self-defense class offered at my work and utilized all of it. My face is stitched, my body is bruised, but my spirit is intact. #fightingchanceseattle #ballard #runnersafety #marathontraining #womensselfdefense #myballard #fightlikeagirl #fightback #dontbeavictim #nottodaymotherfucker #youcantbreakme #instarunners #garmin #garminvivosmarthr

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Así que decidió pasar a la acción. Agarró la cara de Steiner y lo empujó hacia detrás. Siguió cada paso que le habían recomendado y consiguió poner la situación en su contra. “Trataba de escapar desesperadamente, hasta que lo conseguí. Después comencé a golpearle en la cara y lo encerré en el baño mientras esperaba a la policía”, ha explicado Herron en su Instagram.

En la imagen del post, Herron ha adjuntado el movimiento que registró el GPS de la app de fitness que usa para medir la distancia que recorre. Sin contexto, es solo un garabato de formas abstractas. Con él, es una representación sorprendentemente poderosa de los momentos de angustia que vivió Herron. Hay algo en esas líneas caóticas que encapsulan a la perfección el violento sinsentido de una experiencia como esa.

Cuando la policía detuvo al agresor, descubrieron que es un delincuente sexual de nivel 3, condenado anteriormente por agredir a varias mujeres en Arizona.

En esta ocasión, ha sido acusado de intento de violación y asalto en segundo grado.




“No paraba de repetirme que no podía ser violada”, añade Herron en su testimonio. “Más le vale que no vuelva a intentarlo”, advierte.


[Vía Cosmopolitan]

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