Sports

Lo peor de suicidarte es ahorrarle trabajo al asesino

Lo peor no fue ver al Bernabéu creyéndose una barra argentina. Ni el miedo a pensar que se hayan acabado estos guapísimos años de plomo

"Es imposible, pero como somos el Atlético somos capaces", dijo el Cholo después del 3-0.

La idea, además de un oxímoron, es cruel. Cruel porque con esa fe ciega nos presentamos ayer en el Bernabéu antes de recibir el meneo. 

La cosa ya pintaba mal en los primeros minutos, cuando estaba todo el equipo achicando agua del área de Oblak. Lógicamente, fuera de ella no había nadie que pudiera recoger el material rechazado ayer, para el Atlético, el balón, y no es una metáfora— y en uno de esos cubos devueltos a un par de metros del esloveno llegó el primero.

Luego, seguimos sin olerla. Y un poco después, borrachos todavía, Simeone sacó a Correa y los correístas irrecuperables nos creímos que el 1-1 señalaba el camino del 1-2. Pero no: Isco, con su pinta de niño falangista, completaba un 98% de acierto en sus pases, Asensio hacía lo que quería con Lucas, Griezmann recuperaba más balones que Koke y Gabi juntos y, horror, fallaron Godín, Filipe y Savic.

Lo peor no fue ver al Bernabéu de los martes creyéndose una barra brava argentina.

Ni que Cristiano aprovechase un Madrid colectivamente demoledor para volver a reivindicarse individualmente.

Ni el miedo a ser un feo oportunista que tenemos hoy los atléticos para no odiar más a una directiva que además de haber sido condenada por apropiación indebida, tiene vendido el 30% y el 40% de Koke y de Saúl a un fondo de inversión, se cree que nuestro escudo es un cómic de Marvel y no es capaz de traer los jugadores que pide el entrenador que nos ha devuelto el orgullo y con él la exigencia.

Ni siquiera la tentación de pensar que se han acabado estos guapísimos años de plomo.

Lo peor es haberle ahorrado trabajo al asesino suicidándonos.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar