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Sports

Lo normal de fascista

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¿Por qué la Liga española, que se jacta de ser la mejor del mundo, es tan blanda contra la ultraderecha, el racismo y el machismo?

Ignacio Pato

10 Febrero 2017 21:01


Ni cuando en la grada del Betis se escuchó 'Rubén Castro, no fue tu culpa, era una puta, lo hiciste bien'. Ni cuando apareció una pancarta de apoyo a un presunto violador entre la afición sevillista en El Sadar. Ni las imitaciones del sonido de un simio cuando Iñaki Williams tocó el balón en El Molinón. Ni el plátano lanzado a Dani Alves en El Madrigal. Ni los insultos de aficionados del Atlético a Diop en el estadio del Levante. Ni que Eto'o estuviera a punto de marcharse en mitad de un partido por la xenofobia de uno de los fondos de La Romareda. Ni la pancarta 'Primer negocio chino sin final feliz' vista en el Camp Nou en la visita del Espanyol. Ni el 'Shakira es de todos' desplegado en el estadio de ese último club.

En ninguno de esos casos se ha implicado la Liga de Fútbol Profesional de Javier Tebas como ahora lo ha hecho ante el rechazo social que el fichaje del ucraniano Roman Zozulya ha despertado entre la gran mayoría de afición del Rayo Vallecano. Más aun, ha presentado una querella por un delito de coacciones tipificado por el artículo 172.1 del Código Penal contra diez personas. Incluso, el comunicado de la LFP deja abierta la puerta a la ampliación de "presuntos culpables".

Javier Tebas, exmilitante del partido ultraderechista Fuerza Nueva, el hombre que "echa de menos un Le Pen a la española", tiene varios problemas, pero uno de ellos se llama Vallecas. Un lugar insólito en el fútbol que gestiona la LFP, el único equipo de barrio que juega en la élite europea. El equipo de un barrio multicultural en sus valores, proletario en su rutina diaria y antifascista en sus convicciones. Un lugar donde los héroes tienen nombres familiares como Felines, Cota, Míchel o Willy, el portero nigeriano al que gritaban 'Ku-Klux-Klan' en el Bernabeu. Donde un entrenador -Paco Jémez- puede movilizar desde el club a toda una comunidad para llevarle solidaridad a una vecina de 85 años desahuciada

Un lugar, Vallecas, donde no quieren ver con esa camiseta, que no es solo la de una Sociedad Anónima, a una persona con evidentes vínculos con la ultraderecha criminal de su país. Para Tebas, era todo normal hasta este rechazo.

Para quien se jacta de tener el mejor producto, la mejor liga del mundo, parece que esta también es lo normal de fascista.


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