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Sports

Cuando te quedas sin uno de los mejores delanteros del mundo por ser un homófobo

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El respeto a la diversidad sexual sigue siendo el mayor tabú del fútbol de élite

PlayGround

30 Junio 2017 11:17

Iba a fichar un jugador pero se enteró de que era maricón y dijo no, a ese no le meto en el vestuario.



La gañanada es de Jesús Gil, presidente del Atlético de Madrid entre 1987 y 2003. Lo dice por supuesto, con tono de gracieta.

La leyenda urbana dice que se refería al alemán Jürgen Klinsman, uno de los mejores delanteros del mundo en aquel momento, mediados de los 90, cuando Gil intentaba construir un equipo campeón. Además de todas sus corruptelas, y de haber sido condenado culpable por el homicidio involuntario de 56 personas cuando un edificio del que era promotor se derrumbó en 1969, Gil demostró sobradamente su talante homófobo -también le llamó 'maricón' al árbitro francés Michel Vautrot-, racista -cuando al colombiano Tren Valencia lo denigró por su color de piel- y autoritario en general -su paso por la alcaldía de Marbella fue un huracán contra todo aquello que no oliera a jetset, privilegios y beneficios-.

En su momento la frase homófoba del presidente no levantó polvareda alguna. Hay que tener en cuenta que fue incluso después de que muriera Gil, en 2005, cuando el gobierno español legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo y que, aun así, organizaciones conservadoras y ultras se manifestaron ferozmente contra la ley. Las manifestaciones fueron apoyadas por el hoy gobernante Partido Popular.

¿Ocurriría lo mismo hoy? ¿Pararía un club un fichaje de un buen jugador por rumores sobre la orientación sexual de este? ¿Incluso por rumores? Es difícil saberlo, la presión a la que estaría sometido un jugador que se manifestara públicamente sería tan grande que el fútbol de élite sigue siendo un reducto 100% heterosexual.

El respeto a la diversidad sexual sigue siendo el gran tabú del fútbol.

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