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Sports

¿Por qué la UEFA humilla la esencia del fútbol femenino?

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Voces autorizadas del fútbol femenino lo tienen claro: la UEFA cometería un error imperdonable si impone que los participantes en la Champions masculina deban tener obligatoriamente su versión femenina

Omar Naboulsi

20 Julio 2017 06:00

Getty

El fútbol femenino va como un tiro.

Así lo refrendan los números de asistencia en los estadios, las audiencias de las retransmisiones televisivas, el boom de jugadores mediáticas, los crecientes derechos de imagen y el interés de las marcas comerciales para patrocinios. El fútbol femenino gusta cada vez más y no es casualidad que la UEFA, que este año ha llevado a cabo diversas iniciativas para promoverlo, ya tenga una app para móvil con información detallada sobre todas sus competiciones coincidiendo con la Eurocopa femenina. .

Sin embargo, la decisión más drástica y polémica aún está por llegar. Es algo que se lleva rumoreando varios meses y que puede entrar en vigor a partir de la temporada 2018/19: todos los clubes que jueguen la Champions deberán tener un equipo femenino si quieren seguir compitiendo. Aunque la mayoría ya lo tengan -veáse PSG, Manchester City, Barça o Lyon- hay otros que no. Sin ir más lejos, el Real Madrid, que ganó la última edición, no dispone de equipo femenino y, siguiendo esta premisa, se quedaría fuera de la Champions la temporada que viene.

Lo que a priori parece una decisión en favor de la promoción del fútbol femenino en Europa, genera demasiadas dudas: ¿Sería bueno para el fútbol femenino que todos los clubes top tuvieran un equipo de mujeres por obligación?



¿Sería bueno para el fútbol femenino que todos los clubes top masculinos tuvieran un equipo de mujeres por obligación?



La respuesta con el corazón sería un SÍ rotundo, pero la cabeza pide calma y, aunque parezca una gran paradoja, el fútbol femenino se decanta por un NO a la promoción obligada dentro del fútbol masculino.

La explicación es meridiana: pocos se pueden oponer a la promoción del fútbol femenino, pero a nadie le gusta la idea de que los clubs los tengan por obligación. A la seleccionadora catalana de fútbol, Natalia Arroyo, tampoco. "La vía de obligar es la medida extrema, a mi no me gustaría que fuese así. Son los grandes clubes los que se tendrían que implicar por su propio deseo y aumentar su grandeza, si no es así no tiene mucho sentido", nos dice.



Son los grandes clubes los que se tendrían que implicar por su propio deseo y aumentar su grandeza.



Eso es, aficionados y profesionales prefieren que los clubes inviertan en fútbol femenino de manera espontánea. Por no hablar del agravio comparativo que se produciría, ya que los clubes de Champions podrían exigir que los de Europa League también los tuvieran, estos a los de sus previas, y así sucesivamente hasta crear un fenómeno que afectaría prácticamente a todo el panorama futbolístico profesional y más concretamente a los equipos pequeños con presupuestos menores.

En cambio, también es cierto que sería mucho más llamativo que las mayores potencias estuvieran en la élite femenina para arrastrar una masa social más grande. Sea como sea, los que decidan dar el paso deben cuidar a sus equipos, tal y como defiende David Menayo, periodista de Marca especializado en fútbol femenino.

"No debería ser obligatorio, por norma es malo. El club que tenga un equipo femenino debe ser para cuidarlo, por mucho nombre que tenga. Si van a formar equipos dejados de la mano de Dios, rellenándolos con jugadoras que no cobren, ninguneando al equipo y dándole las camisetas que sobren, mejor que no lo hagan", advierte Menayo, que es consciente de las situaciones que se pueden producir.

"Imagínate que al Manchester United le obligan a hacer un equipo femenino, aunque no quiera. Si montan un equipo flojo porque no desean invertir, ya veo los titulares de: 'El ManU pierde la previa de la Champions contra un equipo de Macedonia'. Eso mancha la imagen del fútbol femenino".



El club que tenga un equipo femenino debe ser para cuidarlo.



Los equipos de Champions no tienen problemas de liquidez, pero los demás clubes se defienden diciendo que no tienen equipos femeninos porque no les sale rentable. Esta es una de las grandes mentiras de los argumentos falsos en contra del fútbol femenino. Desde hace unos años muchas de estas entidades más humildes sacan dinero gracias al fútbol femenino de formación. Si es rentable en las categorías de formación, ¿cómo no va serlo entre profesionales? Ideas para combatir esta supuesta dificultad hay a raudales.

"Me parece una excusa pobre. Los costes son bajos y asumibles con una gestión eficiente", apunta Arroyo. "La solución pasa por los pequeños patrocinios, minimizar los costes y sacar dinero del fútbol base para potenciar el primer equipo", propone la entrenadora catalana, que ha estado varios años entrenando en el fútbol base.

A decir verdad, no es demasiado costoso tener un equipo femenino en la élite, al menos en España: por 100.000 euros al año se puede disponer de una plantilla aseada, y por 1 millón se tiene un equipo campeón.

Así que, como en la mayoría de negocios, la rentabilidad de un equipo dependerá de sus trabajadores. Tal y como nos cuenta Menayo, "si se vende bien el producto, cualquier equipo femenino es viable. En los clubes grandes es más fácil, ya está montada la estructura, solo es sumar más trabajo". En las manos de un buen departamento de markéting, claro está. 



Por 100 mil euros se puede disponer de una plantilla aseada, y por 1 millón se tiene un equipo campeón.




De esta manera, se podría decir que los clubes que no tienen un equipo femenino es porque no quieren. El caso del Real Madrid, antes mencionado, es el más notorio. Un club que dispone de un presupuesto de más de 620 millones de euros cada año, tendría un equipo femenino candidato a ganarlo todo si destina menos del 0,5% de todo ese dinero.

"No tiene equipo femenino porque solo quiere potenciar el fútbol masculino y el básquet, o al menos eso es lo que dice Florentino Pérez. Yo creo que el crecimiento de los equipos femeninos de rivales históricos como Barça y Atlético de Madrid -actual campeón de Liga- y el hecho de que se trate de un mundo que el presidente desconoce, echa al Madrid para atrás", dice Arroyo.

Quizás sea verdad y Florentino no se atreva a dar ese paso adelante porque no sepa en quien delegar. O simplemente porque no tiene la obligación de montar otro equipo. De momento. La grada no se lo está pidiendo, aunque espera que si se acaba creando sea competitivo.

"Un Real Madrid de mujeres potente ayudaría a enganchar a más gente al fútbol femenino. No serviría de nada que tuviera equipo el año que viene y se acabe cerrando en 4 o 5 años", asegura Menayo, autor de El fútbol femenino en 20 toques o Vero Boquete, la princesa del deporte rey.



El Real Madrid no tiene equipo femenino porque solo quiere potenciar el fútbol masculino y el básquet.



El año pasado el Madrid ya tanteó la absorción del CD Tacón, donde trabaja el hermano de Sergio Ramos -René Ramos- dentro de su junta directiva. Todo esto sin tener en cuenta que un 20% de los abonados merengues son mujeres. Lo único positivo de todo esto es que con la posible imposición de la UEFA, los clubes alomejor se dan cuenta de que los equipos de mujeres son una vía para competir contra las grandes potencias y acaban valorándolos como se merecen.

Lo triste es que se hará desde la imposición. No desde la creencia.

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