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Sports

"No" a la palabra del Señor: el entrenador del Sporting echa al cura del club

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Llevaba 20 años rezándoles el Padrenuestro a los jugadores antes de cada partido

10 Febrero 2017 11:49

A Fernando Fueyo le han apartado del Sporting de Gijón. Este capellán llevaba más de 20 años vinculado al club pero el nuevo entrenador del equipo, Rubi, quiere al cura distanciado de los futbolistas.



Hasta el partido del pasado domingo ante el Alavés, siempre entraba en el vestuario antes de los encuentros para rezar un Padrenuestro junto a los jugadores y cuerpo técnico, conjurándose por la victoria. Castigo divino o no, lo cierto es que el equipo asturiano acabó perdiendo el partido por 2 a 4.

Este cura es una figura muy querida por los aficionados y los jugadores, incluidos los de otras religiones que han pasado por el club, hasta el punto de que ha casado a muchos, como al anterior entrenador, Abelardo, o David Villa. También ha bautizado a muchos hijos de jugadores y oficiado funerales de sus familiares.

"Llevo rezando con el Sporting durante unos 20 años. No sólo rezábamos el Padrenuestro antes de los partidos. Teníamos misa en Mareo cuando se concentraban y en el hotel cuando viajaba con el equipo", explicó el padre Fueyo en Radio Marca Asturias.



A pesar de que le hayan relegado, asume que el que manda es el nuevo técnico. "El entrenador es el dueño del vestuario. No sólo a mí, también ha prohibido la entrada a auxiliares y médicos para que sus jugadores estén centrados". Ni siquiera el delegado tiene acceso al vestuarios.

Rubi ha puesto el club del revés. También ha cambiado el banquillo del equipo: ahora la banqueta local se situa a la derecha del túnel de vestuarios para estar más cerca de los jugadores cuando calientan y no dar pistas de los cambios al rival. Según el entrenador, en estas decisiones no influyen cuestiones religiosas, sino que son para buscar una máxima concentración del equipo antes de los partidos para tratar de revertir su marcha.



A decir verdad, quizás no debería haber apartado al cura, ya que el equipo empieza a necesitar un milagro para no descender. Acumula 13 puntos en 21 partidos jugados y está a cinco de la salvación.

Respecto al futuro deportivo del equipo, Fueyo cree en las opciones de mantenerse: "Me cuesta ser optimista, pero nunca he hecho un entierro antes de que muera el paciente".



Esta es la última polémica de un club que lleva una temporada para olvidar en los terrenos de juego y fuera de él. A los malos resultados se le suma la disputa de de su portero Pichu Cuéllar con un periodista al llamarle "idiota" e "hijo de puta" y el despido del ya mencionado Abelardo, que también se enfrentó a la prensa antes de que le despidiesen. Tiempos de crispación en Gijón mientras trata de aferrarse a Primera.



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