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Sports

Drama y auge del mejor colombiano del Tour

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Los paramilitares mataron al padre de Rigoberto Urán, el ciclista que vendía lotería y se ha roto demasiados huesos

Omar Naboulsi

11 Julio 2017 17:47

Rigoberto Urán ha ganado la etapa reina del Tour de Francia, en Chambéry, cuando ya estaba cabizbajo y pensando que le habían faltado, como mucho, un par de pedaladas para coronarse.

Justo después de que acabara la carrera, la foto finish le dio como vencedor mientras se sometía al control antidoping. Había logrado su primera victoria en la Grande Boucle por milímetros, con una capacidad de sufrimiento extraordinaria.

Por qué no decirlo, como si fuese un reflejo de su propia vida.



Los más allegados al corredor del Cannondale-Drapac Pro Team siempre destacan y admiran la misma virtud: la grandiosa inaptitud para victimizarse. Ni la falta de recursos antes de ser un ciclista reconocido, ni el asesinato de su padre a manos de los paramilitares en el verano de 2001 en su Urrao natal -en Antioquia-, fueron motivos para compadecerse de sí mismo.



Urán siempre ha sido feliz, o al menos hace todo lo posible para serlo. Por eso mismo fue el que levantó anímicamente a su madre Aracely cuando mataron a su padre, supo asbtraerse de la violencia entre grupos armados que había en la zona donde vivía y mantuvo a su familia vendiendo lotería siendo aún un chaval de 14 años.

Compatibilizaba la venta de boletos con los estudios y le costó más sacarse el bachillerato que subir el Mont du Chat.

Aunque lo que más ha castigado su trayectoria han sido los percances físicos. Aparte de sufrir asma toda su vida, una fractura de clavícula en el Tour de 2011 y una serie de lesiones posteriores le han ido lastrando en los últimos años.

Las caídas le han motivado a levantarse, desde la que sufrió patinando a los 8 años -que le rompió huesos de la cara- hasta la que sufrió en Alemania en 2007 con fracturas en una muñeca, en la zona cervical y con los codos casi pulverizados.



Con 15 años comenzó a practicar ciclismo, curtido, eso sí, por los 28 kms que se hacia a diario para ir de su casa a Betulia, donde tenía la escuela. Tras luchar tantísimo durante toda su vida y pasar por varios equipos, ahora parece que ha encontrado el equilibrio a los 30 años.

¿Su objetivo?

Acabar este Tour, por lo menos, entre los 3 primeros clasificados, aunque ocupe la cuarta posición en la general. Por ahora.



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