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Sports

"¡Cómo no te voy a querer, madridista cabrón!"

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Cristiano, Ramos, Carvajal o Isco sacan a relucir rabia madridista. Y a la afición blanca le encanta

Omar Naboulsi

22 Mayo 2017 13:00

(Imagen: Getty)

Las 3 de la mañana, la Cibeles llena de merengues con un mayor o menor grado etílico esperando a sus jugadores y la Liga por celebrar. Esta afición, cada vez más emparentada por el club a nivel de imagen con el señorío ya no estaba acostumbrada a que sus jugadores se acordaran de sus rivales cuando celebraban un título, pero la liga número 33 les ha traído un regalo en forma de recado vintage.

Asoma la cabeza el madridismo visceral y sus seguidores están encantados. El respeto y la noble figura de Zidane se ha mezclado con la rabia contenida de sus jugadores, como si estos cinco años de dominio culé -y una machada colchonera- hayan sido una tortura china sufrida en silencio.



¿Son los hijos de Mourinho, aquel al que tanto atizaban los no madridistas por defender dedos en el ojo y quejas arbitrales pero que tenía a gran parte de la afición comiendo de su mano?

Ese madridismo radical se ha vuelto a ver esta noche en la Cibeles.



El azote de la caverna se llevó su reprimenda: "Piqué cabrón, saluda al campeón", empezaron a entonar los jugadores blancos con sus aficionados salivando. Especialmente motivados se les vio cantando el "indios decíme qué se siente". Se nota que los partidos contra el Atlético de Madrid en la Champions, más que duelos, son broncas de bar con una cerveza rota en la mano, aunque lleve 4 años ganando el mismo borracho.

Las ganas de vendetta de la plantilla madridista vienen de lejos. En un club donde Florentino Pérez representa la calma absoluta y Zidane se encarga de gestionar el plantel y de que no haya ningún escándalo, los jugadores se han convertido en sus encarnizados defensores.

Ese papel que tuvo que jugar Mourinho no se ha vuelto a ver en el Real Madrid desde su marcha en 2013 hasta esta temporada. Es más, institucionalmente se intentó eliminar.



El pacificador Ancelotti hizo que el Madrid volviera al fútbol de toque y a ganar una Champions, pero su perfil mediático era cautelosamente bajo. Con Benitez tampoco cambiaron mucho las cosas en ese aspecto y Zidane le da poquísimo juego a la prensa. 

Han sido los años donde los medios hasta hemos hablado del madridismo de izquierdas, donde el saber ganar y el desapego a la euforia visceral han reinado en el club. Sin embargo, el señorío solo no da ligas.

Ha sido una nueva legión de madridistas ligeramente encabronados la que les ha llevado a ganar el campeonato nacional. 


 

De los Arbeloa, Xabi Alonso o Khedira al núcleo de Cristiano Ronaldo, Sergio Ramos, Carvajal e Isco. Muchos de ellos están en el punto más alto de su carrera y con unas ganas tremendas de devorar títulos. Para los mencionados Caravajal e Isco, junto a Modric, Kroos, James, Bale o Lucas Vázquez, esta ha sido la primera liga que han ganado.

Los herederos directos o indirectos de Mourinho se han hartado de que sus máximos rivales ganen ligas mientras ellos aplauden poniendo una falsa buena cara. El nacionalmadridismo más salvaje vuelve, y el Bernabéu lo celebra.



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