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Sports

Los napolitanos convierten a Higuaín en el Judas del año

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La Juventus ficha al Pipita por 90 millones de euros. En Nápoles, queman su camiseta y le llaman 'Giudaín'

Ignacio Pato

27 Julio 2016 11:58

Giudaín aspira seriamente a mote del año. Así, haciendo la palabra Judas con su nombre, llaman muchos napolitanos desde ayer a Gonzalo Higuaín.

La Juventus ha pagado 90 millones de euros y el delantero argentino se marcha a Turín dejando atrás el récord de goles en una sola temporada -36, en la recién finalizada- pero también el desprecio de una de las hinchadas más apasionadas del mundo.




El despecho de los tifosi se ha traducido también en todo tipo de desprendimientos de merchandising del Pipita. Han quemado su camiseta, los periódicos que anunciaban su venta y han tirado al váter muñecos suyos. Muchos tendrán que borrarse tatuajes.

Algún jugador del Nápoles y excompañero del argentino hasta hace días, como Faouzi Ghoulam, se ha negado a firmar a un aficionado una camiseta de Higuaín mientras decía ¡che schifo!: 'qué asco'.

'No has respetado a los aficionados del Napoli, no te mereces nada en la vida', se ha podido leer en Twitter. O 'Hemos superado (las ventas de) Pocho Lavezzi o Cavani... y ahora Higuaín. Pero este es diferente, es un traidor'.



Otros han sacado a pasear un dicho popular en Nápoles desde los tiempos de Maradona en los 80: 'Un verdadero argentino no juega en Turín'.

Pero quizá el grito que mejor explica el ambiente que ha quedado en Nápoles es el que lanzaban algunos hinchas cuando se conoció la venta de Higuaín. 'Vete donde quieras, pero no a la Juventus'.

Porque la rivalidad entre Nápoles y Juventus, la más agria de toda Italia, va más allá del fútbol. La Juve es el equipo del gigante automovilístico y símbolo de la italianidad FIAT, y sus colores blanquinegros los abrazaron por miles los obreros napolitanos, calabreses o sicilianos, que subieron en la posguerra mundial a la industrial Turín en busca de pan y techo a cambio de dejarse la vida en la cadena de montaje.



Muchos se hicieron tifosi juventinos para facilitar su integración y atenuar los insultos. Pero también muchos napolitanos llevan marcadas a fuego las ofensas más habituales que han recibido desde el norte: colerosi y puzzolenti. Infectados por el cólera y pestilentes.

Otro de los cánticos tradicionales en campos como el de la Juventus es el que desea al volcán Vesuvio que entre en erupción y 'lave con fuego' a los napolitanos.




Aquella rivalidad subió de tono cuando Dino Zoff y José Altafini cambiaron San Paolo por el Comunale. El Napoli aún no ganaba nada, pero llegó Maradona. Fue el argentino quien hizo a toda la ciudad perder el complejo de inferioridad. Los colerosi ganaron dos scudetti que muchos tomaron como una victoria tan deportiva como de lucha de clases.

Muchos napolitanos que hoy tienen entre 25 y 30 años se llaman Diego. O Diego Armando. No hace falta ser adivino para intuir que Gonzalo no va a haber tantos.


http://beyondthefieldofplay.com/wp-content/uploads/2013/11/Napoli-fans-display-their-pride-during-an-away-match-at-the-Etihad-stadium-Manchester-earlier-this-season-%E2%80%93-even-if-their-English-leaves-a-lot-to-be-desired.-Photograph-Tom-Jenkins.jpg

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