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Sports

La FIBA permitirá jugar con prendas religiosas en la cabeza

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Velos, turbantes o kipás serán permitidos siempre y cuando respeten 6 requisitos

Omar Naboulsi

05 Mayo 2017 11:31

(Imagen: Vimeo Amber Fares)

A partir del próximo mes de octubre los jugadores de baloncesto podrán jugar con cualquier prenda religiosa en su cabeza. El Congreso de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) que se celebra esta semana en Hong Kong acaba de ratificar la decisión de aprobar el uso de velos, kipás y demás símbolos en los partidos.

Este cambio en la normativa que acaba con la prohibición de llevar, por ejemplo, el velo islámico, recogida en el artículo 4.2.2.

"Esta nueva norma surge como respuesta al hecho de que los códigos de vestimenta tradicionales en ciertos países resultaban incompatibles con la normativa previa de la FIBA", explica la FIBA a través de un comunicado.



Estas prendas religiosas podrán emplearse en competiciones FIBA siempre y cuando respeten estas directrices:

1. Que sean de color negro, blanco o del mismo color dominante de la equipación de juego.

2. Que sean del mismo color en todos los jugadores del equipo.

3. Que no cubran total o parcialmente ninguna parte de la cara como ojos, nariz o labios.

4. Que llevarlas no suponga ningún riesgo para quien las lleve o para el resto de jugadores.

5. Que no contengan elementos de apertura/cerradura alredor de la cara y/o cuello.

6. Que no haya ninguna parte que sobresalga de su superficie.

Con esta decisión, la FIBA acaba por fin con una norma que ha generado más de una polémica.

Sin ir demasiado atrás en el tiempo, en 2014 la selección femenina de Qatar se retiró de los Juegos Asiáticos de Corea del Sur después de que se le negara el permiso para usar hijab en la pista. Los organizadores del torneo pidieron a las jugadoras que se quitaran el velo durante el partido que tenían que jugar contra Mongolia, pero las cataríes se negaron y aceptaron perder el encuentro.



Sin embargo, fue la insistencia de una las grandes promesas del baloncesto estadounidense la que llevó a la FIBA a plantearse lo de cambiar su normativa.

Bilqis Abdul-Qaadir, una jugadora musulmana de Massachusetts, dominó la NCAA en sus años en la Universidad de Memphis e Indiana State. Antes de saltar a la WNBA quiso probar el baloncesto europeo, pero su carrera se truncó cuando se topó con la normativa que le prohibía llevar símbolos religiosos en la cabeza.

Para jugar tenía que renunciar a vestir la hijab y se negó.

En 2014 comenzó su particular cruzada contra la FIBA para que levantara la prohibición. Dos organizaciones -Athlete Ally y Shirzanan- decidieron apoyar a la jugadora enviando una carta a la FIBA. El documento lo firmaron más de 40 deportistas y directivos para intentar convencer a la Federación de que todas las mujeres tienen derecho a jugar al baloncesto sin renunciar a sus creencias religiosas.



En septiembre de ese mismo año comenzó el proceso el cambio, otorgando excepciones a nivel nacional. Irán fue un claro ejemplo, cuando en abril de 2015 se permitió a las baloncestistas jugar con hijab.

La nueva norma no solo se limita al tradicional velo. Aquellos que lo deseen podrán jugar con turbantes o kipás, la pequeña gorra usada por los varones judíos.



De esta manera, el baloncesto se une a otros deportes como el fútbol o el voleibol donde sus deportistas no tienen que renunciar a sus símbolos religiosos para poder competir.


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