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Sports

Caso Desirée Vila: una pierna amputada por negligencia y un culpable en la ruina absoluta

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“Solo notaba que mi pie estaba frío y era consciente de que no estaban haciendo nada para remediarlo"

Omar Naboulsi

31 Enero 2017 15:37

A Desirée Vila no le hicieron caso. Estaba convencida de algo raro pasaba con su pierna pero el doctor que la atendió no entró en razón. “Solo notaba que mi pie estaba frío y era consciente de que no estaban haciendo nada para remediarlo, incluso se lo comenté a mis padres y a los enfermeros”, ha dicho la gimnasta ante el tribunal que juzga en Vigo al traumatólogo responsable de que le acabaran amputando una pierna.



Pedro Larrauri fue el doctor que atendió a la acróbata en el centro médico El Castro en febrero de 2015, cuando solo tenía 16 años.

Desirée Vila se lesionó la rodilla al hacer un salto mortal en una cama elástica cuando entrenaba en su club deportivo. Acababa de participar en el Mundial'14 y se estaba entrenando para las pruebas europeas. Mientras piensa en el futuro con tratamiento psicológico, aprende a caminar con una prótesis.

La clave de la amputación de su pierna son los cuatro días siguientes al accidente, cuando la rodilla se agravó por una lesión arterial irreversible que no aparecía en los informes médicos de Larrauri. La familia Vila no comprende como el doctor no pudo detectar la falta de circulación sanguínea.



Aunque el doctor se declaró inocente, el juez ha pedido para él dos años de prisión, cuatro de inhabilitación para el ejercicio de la profesión y el pago de una indemnización de 2,8 millones de euros a Desirée Vila, de la que tendrá que responder el centro médico y Larrauri a través de sus respectivas compañías aseguradoras.

Ante la gran compensación que tiene que hacer frente el centro por mala praxis, la clínica ha entrado en preconcurso de acreedores y tiene de plazo hasta marzo para negociar sus deudas. La situación económica del traumatólogo también es crítica, ya que el juzgado le ha embargado el sueldo y su casa preventivamente a la espera del fallo del tribunal. Un error médico con el que van a cargar toda su vida.


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