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Sports

El vestuario de los Cavaliers huele a marihuana en las Finales, pero ¿por qué disimular?

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En una liga donde puedes dar positivo tres veces hasta que te sancionan sin jugar, fumar hierba después de los partidos es lo de menos

omar naboulsi

07 Junio 2017 12:01

Las Finales de la NBA están siendo un paseo militar para los Warriors, con unos Cavs que no aguantan su ritmo anotador. Lo que no se sabía es que también tenían jaleo en el vestuario.

O bueno, más bien es justo lo contrario. Los periodistas que cubrieron el segundo partido de las Finales y que estaban en los pasillos del estadio notaron que había un pestazo que salía del vestuario de Lebron y sus compañeros. Fue el periodista Mike Wise el que se encargó de decir a los cuatro vientos que en ese cuarto se había fumado marihuana:

“El vestuario de los Cavs desprendía un fuerte aroma a porro esta noche. Ey, es Cali -California-. Vas perdiendo 2-0 y consiste en controlar el dolor”, escribió en Twitter el periodista Mike Wise de The Undefeated.





El mismo día en el que Donald Trump se convirtió en el nuevo presidente de los EEUU, los californianos aprobaron en las urnas la legalización de la marihuana con fines recreativos. Una decisión que puede significar un boom económico brutal, ya que su comercialización va acompañada de impuestos, al igual que el tabaco y el alcohol.





“Para ser claro, no sé quién estaba fumando marihuana en el vestuario de los Cavs -los medios de comunicación que entraron, algún jugador etc-. Pero lo que olía no era una mofeta muerta”, apuntaló Wise unos minutos después para que lo que parecía una acusación instantes antes dejara de serlo.

Una manera ambigua de dejar en evidencia que en la NBA fuma hasta el apuntador.

Además, la liga actúa de manera contradictoria. Aunque cada temporada hay decenas de sanciones por consumir marihuana y otras drogas, realmente hay mucha permisividad. Como si solo lo hicieran de cara a la galería, en lugar de despenalizar la marihuana.

Las sanciones en la NBA en cuanto a drogas varían según la antigüedad del jugador en la liga y el tipo de sustancia. El convenio distingue entre jugadores de primer año y veteranos -el resto- y entre drogas de abuso -cocaína, LSD, heroína…-, SPED -hormona del crecimiento, esteroides, EPO…- y marihuana. Esta última como categoría aparte, casualmente.



Si un jugador de primer año da positivo por drogas de abuso se le suspende un año. Pero si es un veterano, entonces la sanción será de dos. Si el positivo es por SPED, la sanción es de 25 partidos la primera vez, 55 la segunda y la expulsión de la liga a la tercera.

En el caso de la marihuana, el primer positivo obliga a entrar en un programa de tratamiento, el segundo cuesta 25.000 dólares, el tercero son 5 partidos de sanción y a partir del cuarto se suman 5 encuentros más por cada positivo.



Teniendo en cuenta que cada jugador pasa un máximo de seis controles de orina anti drogas cada año y que la marihuana desaparece en la orina al cabo de unos 5 días, los jugadores tienen huecos suficientes en el calendario para fumar tranquilos. Por esa razón, nadie le llevó la contraria a Jay Williams, ex jugador de los Bulls, cuando hace un par de meses dijo que “el 80% de los jugadores de la liga fuma marihuana”.

Hasta el propio entrenador de los Warriors, Steve Kerr, ha reconocido que lleva fumando marihuana durante los últimos dos años por sus continuas molestias en la espalda.

El problema de los jugadores de los Cavaliers es que no esperaron a que se marcharan los medios, de lo contrario nadie hubiera dicho nada que no se supiera ya.


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