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Sports

"El wrestling me salvó de la depresión"

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CM Punk, la superestrella straight edge de la lucha, confiesa cómo superó una depresión que le duró años

Omar Naboulsi

02 Marzo 2017 11:02

"Una de las cosas más crueles de estar deprimido es que las cosas que solían traerte alegría de repente suenan huecas. Los álbumes favoritos se convierten en hilos musicales. Tus amados alimentos pasan a tener un sabor aburrido...". Así es como empieza a desnudarse CM Punk en un texto escrito de su puño y letra en The Guardian.

La ex superestrella de la WWE ha completado un ejercicio de sinceridad con una revelación terrible: estuvo deprimido desde el final de su adolescencia hasta los inicios de la treintena. Ahora tiene 38 años.



"La depresión tiene la costumbre de convertir el futuro en una pasta gris, por lo que los sueños se vuelven nebulosas y las perspectivas se atenúan", asegura el estadounidense.

Después de una carrera llena de logros en el mundo del wrestling, dejó la lucha libre hace menos de dos años para dedicarse a las artes marciales mixtas. De momento solo ha realizado un combate en la UFC, pero sigue entrenando. El wrestling que ahora ha aparcado fue el que le sacó de la depresión. "La lucha libre me ha dado algo que esperar, tanto literal como figurativamente. Revitalizó mi enfoque de la vida", explica el siete veces campeón mundial.



La terapia por la que pasó todos aquellos años valió la pena. Perdió amigos para encontrar algo que le diese tanta alegría que ningún bajón anímico pudiese vencer. Ese "algo" resultó ser la lucha profesional. Asegura, eso sí, que no le gusta utilizar la palabra "curado" en el contexto de una depresión, no hay cosa que más le suba los ánimos que escuchar un "¡mátale!" en medio del ring. A pesar de que sea un espectáculo guionizado y que pueda sufrir daños cerebrales, el wrestling le dio la felicidad.

"Divertidamente, aunque me apartaba de las películas de terror, he desarrollado una sed de sangre por la lucha libre extrema", cuenta uno de los mejores luchadores extremos de los últimos años.

CM Punk -o Phil Brooks- también es reconocido por llevar el estilo de vida straight edge: se abstiene de bebidas alcohólicas, cigarrillos y otras drogas, una ideología que mantiene hasta en su personaje en el ring. De hecho, lleva varios tatuajes que representan esta subcultura hardcore-punk. Quizás el hecho de que su padre fuese alcohólico influyese en esa parte de su personalidad.



"El efecto más tangible que ha tenido la lucha profesional en mi vida es alentarme de nuevo al gimnasio, que es una parte enorme de la lucha para cualquier persona deprimida que haya oído las palabras 'El ejercicio te ayudará, lo sabes' mil veces".

Ese proceso de caer y levantarse del deporte lo ha vuelto a vivir hace pocos meses.

Después de un desgarro en el muslo durante el invierno pasado, estuvo inmovilizado y deprimido gran parte del 2016, "hundido en el escritorio y comiendo pollo". Entonces vio un documental de la WWE sobre la rehabilitación del wrestler Seth Rollins después de sufrir una terrible lesión de rodilla.

"Después de verlo gritar durante la rehabilitación, llamé al fisioterapeuta al día siguiente", cuenta. Ahora entrena con pesas cinco veces a la semana con la meta de ser capaz de levantar el peso de una persona por encima de su cabeza en 2018. Su estado de ánimo se ha estabilizado y sale de casa al menos una vez al día. "Puede que no parezcan grandes logros, a menos que hayas estado deprimido", dice un hombre que conoce perfectamente la penumbra del abatimiento.




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