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Sports

Cuando te obligan a bajar del avión por ser demasiado alto

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Alexandr Kimerov mide 2,15, juega a volley y no viajará nunca más en una compañía low cost

Omar Naboulsi

16 Marzo 2017 12:08

Alexandr Kimerov es un jugador profesional de voleibol de 2,15 metros y bloquea lanzamientos que da gusto, pero tiene problemas para viajar en avión.

En el último vuelo que tomó le obligaron a bajarse. ¿La razón? Su estatura no le permitía colocar las piernas en el espacio que correspondía a su asiento, o eso argumenta la aerolínea Pobeda, el único operador low cost de Rusia.



Como no podía sentarse en la butaca que le correspondía, el jugador de 20 años del Fakel se cambió el asiento con otro pasajero ubicado en la salida de emergencia, donde sí podía estirar sus largas piernas. Es una práctica habitual entre las personas altas, que suelen pedir los asientos de la salida de emergencia para poder ir algo más cómodos, más si cabe en desplazamientos largos.

Cuando se cambió de asiento el personal de la compañía aérea le obligó a volver a su butaca porque no había pagado los 999 rublos (unos 15 euros) de suplemento que exigen a sus clientes para elegir donde sentarse.

“Somos una compañía de bajo coste y vendemos billetes muy baratos, por lo que nuestras ganancias son por los servicios complementarios. Si todos nuestros pasajeros se cambian de asiento, esos servicios no tendrán sentido”, explicó la portavoz de la compañía, Elena Selivánova, a los medios.



Kimerov estaba dispuesto a pagar el suplemento en el acto pero no se lo permitieron. Tras volver a su butaca original, no tuvo más remedio que sacar sus piernas por el pasillo, un gesto prohibido por las normas de seguridad aérea.

Pese a las quejas de los pasajeros, que apoyaban al jugador de volley pidiendo que le dejasen sentarse en la salida de emergencia, el personal de abordo llamó a la policía para que sacaran al deportista del avión. Entre empujones y gritos absurdos, Kimerov salió del avión mientras veía desde sus 215 cms como unos agentes que le llegaban por el ombligo intentaban intimidarle.



Por si fuera poco, Pobeda tiene intención de llevar a Kimerov a los tribunales por considerarle responsable del retraso que sufrió el vuelo entre Samara y Moscú. Cero empatía de una compañía que seguro verá reducida la estatura media de sus clientes.

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