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Historias

Basketball's Baddest: MARC DOLCE & GARY WARNETT

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Aprovechando el #Sneakerball y la exposición Basketball’s Baddest en Madrid, no dejamos pasar la oportunidad de entrevistar a dos pesos pesados del mundo Nike Basketball

07 Octubre 2014 17:00

Marc Dolce, director de diseño de Nike Sportswear desde 2006, ha tenido uno de los empleos más envidiables pero complejos del mundo: actualizar, rediseñar y modernizar siluetas clásicas del catálogo de Nike sin traicionar la esencia original y la herencia de todos esos modelos. Llevarlos al siguiente nivel sin saltarse las casillas previas. Satisfacer las necesidades técnicas del siglo XXI sin mancillar el recuerdo nostálgico del siglo pasado. La Nike Lunar Force, la Penny V, la ½ Cent o la Zoom Rookie, entre otras, figuran en un currículo que en 2015 afrontará nuevos retos y desafíos fuera de la órbita de la marca de Beaverton. En el marco de la Sneakerball que Nike organizó en Madrid a finales de septiembre pudimos charlar con él en la que será una de sus últimas entrevistas antes de empezar a trabajar para adidas.  


¿Qué crees que hace que Nike sea Nike? 

Creo que Nike tiene seguridad en sí misma. Si tuviera que definir la marca, diría que está segura de sí misma, es atrevida e irreverente, y hace las cosas de manera algo distinta a lo que estás habituado. Esa fue una de las razones que me cautivaron de la marca cuando era un chaval, sus campañas de publicidad, que me conectaban emocionalmente de tal manera que me hacían sentir que formaba parte de ella sin tan siquiera estar en Nike. Eso fue lo que me llevó a Nike cuando era más joven  y lo que me ha mantenido aquí todo este tiempo. Me flipa su discurso.


Hasta qué punto te resulta complicado mantener el equilibrio entre el rediseño de iconos, el respeto a la silueta original, y la idea de crear algo completamente nuevo al mismo tiempo…

Es muy difícil. Me parece más complicado que diseñar una zapatilla nueva porque hay mucha historia y herencia detrás que la sustenta. Pero esta es una de las grandezas de Nike: tengo la posibilidad de establecer conexiones con muchos de los diseñadores que crearon las zapatillas que aún funcionan para la marca, puedo tener conversaciones con ellos para entender cuáles fueron sus intenciones iniciales con el diseño, en qué estaban pensando en su origen, o plantearles qué habrían hecho diferente si hubieran dispuesto de la tecnología moderna. Ese es el tipo de preguntas que me gusta formularles, para mí es importante entender todo es para poder llevar ese modelo al siguiente nivel. Es realmente excitante. 


¿Prefieres crear una zapatilla nueva o actualizar una antigua?

Echando la vista atrás en estos nueve años con Nike te diría que de lo que estoy más orgulloso es de haber trabajado en la Air Force 1. Crear modelos nuevos es muy placentero, te permite materializar una visión y un concepto y ver cómo se desarrolla, desde que es un simple boceto hasta que se convierte en una extension de quién eres y qué hace la marca. Pero poder trabajar en un modelo que le gusta a tanta gente y ver cómo el consumidor lo recibe con los brazos abiertos es aún más gratificante. 


¿Cómo ves el futuro de las zapatillas de baloncesto  en lo que a tecnología y diseño se refiere? 

Creo que Nike tiene mucho potencial. Pensando en el trabajo colectivo de los diseñadores de Nike creo que en los próximos años se incidirá en lo que llamamos “resolución de problemas”, es decir, en la labor de investigar cómo podemos mejorar la performance de las zapatillas, cómo podemos hacerlas más cómodas y cómo podemos solucionar los distintos problemas que tienen los atletas. Nike acaba de lanzar un video, si no lo habéis visto os recomiendo que lo hagáis, sobre el NSRL (Nike Sport Research Lab), que habla de la importancia de los tests y los datos, de la información, y de cómo estos se han convertido en la voz del atleta. Actualmente Nike tiene la capacidad de utilizar toda esa información como nunca antes se había podido hacer, y ya está dando resultados. Podremos ser capaces de identificar y localizar los problemas de nuestros atletas y crear nuevas formas y nuevos moldes. 


¿Qué es más complejo: llevar la zapatilla de performance al terreno del lifestyle o llevar la zapatilla lifestyle al terreno de la performance?

Diría que es más fácil darle un enfoque lifestyle a una zapatilla de performance, y te diré por qué: a lo largo de los últimos años la innovación ha devenido un estilo en sí mismo. Cuando piensas en Nike Flyknit, por ejemplo, te das cuenta de que se ha convertido en un estilo en sí mismo que a la vez es muy técnico.


Sí, ¡es una línea técnica pero muy estilosa!

Muy estilosa. Cuando propones una innovación potente, ésta se acaba conviertiendo en parte de la cultura y en parte del estilo de vida.


¿Cuáles son tus principales preocupaciones cuando diseñas para atletas como LeBron James o Kobe Bryant? ¿Qué tipo de problemas te piden que soluciones?

Muchos atletas nos piden que nos centremos en una mezcla proporcionada entre estilo, tendencia y buen gusto, y que lo hagamos de una forma elevada, premium, que les permita sentirse orgullosos del trabajo que hacemos. Pero también quieren sobresalir por encima de sus rivales y de sus amigos y que el producto se convierta en una extensión de lo que son. Cuando presentamos algo intentamos que sea una evolución de su persona, como cuando creamos la “Black Mamba” de Kobe, la “Lion” de LeBron o la KD V en relación a sus apodos y motes. Creo que el consumidor lo valora porque estás profundizando y contando historias que mucha gente quizás desconoce.


¿Cómo funciona el proceso de mezclar tecnologías de distintos deportes? Tenéis reuniones para compartir información de esa tecnología? Cuéntanos un poco más sobre ello.

La manera de trabajar de Nike consiste en servir una serie de innovaciones y plataformas tanto si se trata de una nueva versión para Air como si es para Free. Nuestra parte del trabajo se centra en resolver qué tiene sentido para el consumidor y cómo podemos utilizar esas innovaciones en el marco del calzado deportivo. Ese es nuestro mayor desafío: adivinar qué es apropiado. No todas las tecnologías funcionarán con la Air Force 1, por lo que tenemos que ser muy conscientes de qué necesita mantenerse fiel a la esencia original, al ADN y a su herencia al tiempo que le damos una apariencia estética moderna.


Quizás más que el simple hecho de que te guste el diseño de una zaptilla, lo más importante sea ponerte una zapatilla que represente tu actitud como persona. ¿Qué zapatilla representa tu actitud? ¿Y cuál es la zapatilla con la que te sientes más conectado emocionalmente?

¿Sabes? Aún conservo muchos de mis pares originales de Jordan y de Nike Basketball, pero una de las zapatillas que más habla sobre mi actitud es la Foamposite. Aún tengo todos mis pares originales del 98, es un modelo que aunque tiene más de veinte años todavía tiene una apariencia muy moderna. En su momento supuso un proceso de manufacturación nuevo y era una silueta única, la sentías musculosa, fuerte. Me identifico con ella porque tiene una fortaleza moderna, atrevida e icónica. Cuando tengo un mal día me pongo esa zapatilla y me da fuerzas para sentirme más seguro de mí mismo. A mi modo de ver eso es lo que importa, la conexión emocional que tienes con algo que te hace sentir mejor. 


Hablando de las Foamposites, ¿crees que algunos modelos actuales serán percibidos como clásicos dentro de 15 o 20 años como sucede con las Foamposites?

Absolutamente. Muchos de los modelos de performance lo serán. Creo que dentro de diez años mucha gente pedirá que vuelvan o se reediten modelos como las Lebron 11 y 12, las Kobe IX o las KDs. En la actualidad cuando estás en pleno proceso de diseño de un nuevo modelo siempre piensas en lo que vendrá después, pero creo sinceramente que estos modelos son icónicos y sobrevivirán al paso del tiempo.


¿Qué es más gratificante para ti: ver a atletas ganar partidos importantes con zapatillas Nike en sus pies o ver a gente de la calle llevándolas en su día a día? 

En muchas ocasiones los jugadores cobran por llevar algunos productos tuyos, pero cuando jugadores anónimos y gente de la calle eligen tu zapatilla y trabajan duro para conseguirla, entonces es cuando realmente lo valoras. Lo que más me impresiona es cómo el consumidor está utilizando las redes sociales antes incluso de que los productos salgan a la venta. Hablan de ello, sienten esa pulsión emocional del “tengo que conseguirlas”, la obsesión de cazarlas y las preocupaciones de dónde conseguirlas, de quién me las puede comprar, de no rendirte, incluso de no ponértelas en un tiempo… Me parece muy bello contemplar esa progression de ver al consumidor desde el momento en que las descubre por primera vez en Internet al momento en que por fin las tiene en sus manos. Quizás porque a mí también me sucede cuando veo cosas que ‘tengo que tener’ y si se me escapan o no las consigo me entristezco y me maldigo por no haberlas conseguido.


GARY WARNETT

Con toda probabilidad alguna vez has leído a Gary Warnett sin tan siquiera darte cuenta de quién es. Este periodista inglés se dedica, entre otras cosas, a la parte editorial de la web y tienda Crookedtongues.com, toda una institución en Inglaterra, pero también puede presumir de un amplísimo currículo de colaboraciones, encargos y trabajos periodísticos relacionados con el universo de las zapatillas, entre otros el de escribir algún que otro texto para SNEAKER FREAKER. Pero su última alianza con Nike quizás sea la que más repercusión haya tenido hasta la fecha: en primer lugar, él ha sido el encargado de compilar los 200 modelos más importantes de la historia de Nike para dar vida al proyecto Genealogy Of Innovation, una suerte de retrospectiva en clave de futuro del patrimonio de Nike; en segundo término, él se ha ocupado de comisariar la exposición Basketball’s Baddest, que a finales de septiembre reunió en el madrileño Palacio de Cibeles una selección de las zapatillas de baloncesto más icónicas de la marca norteamericana. Gary sabe mucho de zapatillas pero no presume ni alardea de ello, es un tipo gracioso e incontrolable que combina un envidiable espíritu crítico con muchas horas de lectura, investigación y documentación, un perfil absolutamente idóneo para guiarnos por las 86 zapatillas, y muchas de las que se quedaron fuera, que componían la muestra.

Pero esta exposición no hubiera sido posible sin las zapatillas que la integraban. Y aquí el mérito y reconocimiento debe recaer con todo merecimiento en los dos coleccionistas españoles que cedieron parte de su fondo de armario para darle vida y mucha presencia al evento. Jumi y Tutiplein, nicknames con los que podréis seguirles en el foro Sneakercollectors.es, tienen las estanterías de casa atiborradas de joyas vintage por las que muchos seríamos capaces de vender a nuestra madre y a quien tuviéramos a mano. Y no solo eso: el material que esconden en sus guaridas está en tan buen estado de conservación que incluso sorprendió y entusiasmó a los propios organizadores de la exposición. Aplauso para ambos y reverencia incondicional para sus respectivas colecciones, de la que hablamos a continuación con su comisario.


Suponemos que esta es la primera vez que has podido reunir una colección de zapatillas de baloncesto tan alucinante. ¿Qué sentiste cuando la viste por primera vez en un marco como el Palacio de Cibeles?

Me sentí muy feliz. No lo digo para quedar bien porque estemos aquí, pero sabes que cuando Nike organiza algo acostumbra a estar todo impecable, así que tenía la certeza de que molaría mucho. Yo podría estar hablando de Nike Basketball durante horas y horas, sin parar, así que aunque se han quedado fuera algunas Jordan low o la Jordan KO, que me encanta, no ha sido difícil reducir a 30 zapatillas el material de Jordan. Porque también hay Air Forces, y estoy muy contento de que hayamos podido tener las AF II, III, STS y las V, que son las concesiones que he hecho a los freaks de las zapatillas como yo. Quizás no sea la colección de Nike Basketball más extensa de la historia –tuvimos que bajar de 280 zapatillas seleccionadas a las 86 que forman parte de la exposición– pero lo que han hecho estos tipos es alucinante, el nivel de coleccionismo que hay en España es magnífico, y me parece encomiable que hayan almacenado todas estas rarezas.


¿Cuál es la zapatilla más oscura y rara que encontramos en la exposición?

Diría que la más oscura es un colorway de 1979 de la Nike Franchise. No sé para quién se hizo, pero creo que es increíble. No la había visto antes, es de uno de los dos coleccionistas españoles y está en perfecto estado, totalmente mint. Magdi Hernandes –fotógrafo, DJ y coleccionista londinense– fue quien se ocupó de conseguir todas las zapatillas, es una pena que no esté aquí para hablar de ello, porque hay muchas historias interesantes en la exposición, aunque para mí esta es la mejor. También hay una Air Force 1 del 89, súper simple, toda la gracia está en el color del swoosh, bonito y sencillo.    


¿Qué joyas de la exposición te gustaría ver reeditadas?

Humm, hace un rato estaba teniendo esta conversación con Marc Dolce. Me ha preguntado qué me gustaría que fuera reeditado y le he hablado de zapatillas que fueron reeditadas hace dos años, así que debo ir con cuidado. En teoría me gustaría que volviera la Nike Franchise, pero a muchísima gente le parecería una Blazer y no tendría éxito. Y es que creo que el problema con la Blazer es que se puso de moda en algunos países como Inglaterra o Italia y se acabó quemando, y es una auténtica tragedia. Esa Franchise es la que me gustaría que volviera. Ahora tendremos de vuelta la Air Command Force  y me gustaría que lo hiciera la Nike Air Force STS, que técnicamente era la Air Force IV. Son perfectas para el público, al menos para los próximos meses. Al tratarse de una zapatilla de bota muy ‘tocha’, la reedición estaría plenamente justificada.


Probablemente lo hagan…

Ojalá, yo lo sigo pidiendo a gritos. El problema es que algunas zapatillas vuelven y no funcionan bien, por eso me gustaría que ese modelo se mantuviera fuera de esto y nunca volviera. En el caso de fracasar perdería todo su aura y la magia se desvanecería.


¿Echáis en falta alguna zapatilla en la exposición?

Montones. Te diré cinco: la Nike Bruin. Pienso en ello ahora y me parece absurdo que no esté, pero recuerdo que hubo una dura pugna entre la Bruin y la Franchise. La Air UP, que es una versión de la Penny 1 y que fue enorme y muy importante en la NBA. La Lebron 8 –ya puestos a pedir, la Lebron 8 “Miami”, que la tenemos en el espacio de la azotea, el Nike Brand Space Rooftop–, pero preferimos la Lebron 10 porque ya teníamos la 2 y no podíamos volvernos locos. La Flight Lite y la NDestrukt también deberían estar. Son solo cinco zapatillas que me vienen a la cabeza y ya me estoy poniendo melancólico. 


¿Cómo ha ido la experiencia de colaborar con coleccionistas españoles?

La primera toma de contacto la tuvo Magdi, que vino aquí y se ocupó de todo, ese fue su cometido. Alberto Martín, el director de marketing de Nike Sportswear Spain, envió una presentación del proyecto y cuando vi las muestras de lo que tenían flipé, sobre todo cuando vi las fotos de las Franchises en el PDF. Magdi ha visto muchas zapatillas, de hecho tenía una tienda y es coleccionista desde hace muchos años, pero me enviaba mensajes diciéndome “¡Bravo! Tienes que ver esto”. Estos tíos podrían hacer una de las mejores exposiciones ellos solitos, quiero decir, las historias sobre cómo han conseguido algunos modelos, esto es lo auténtico, cómo aman las zapatillas. Y tiene sentido, en realidad: España es un país que aprecia y valora el baloncesto más de lo que puede hacerlo Inglaterra, así que para mí no fue una gran sorpresa. No sé, es cojonudo encontrarte con esta gente, y me gusta el hecho de que cuiden las zapatillas, en cierto modo hacen una labor de conservación, porque mucha gente seguramente no conocerá ni la mitad de las zapatillas expuestas, la dimensión de todo ello, el hecho de que sean zapatillas de los 80 que han llegado hasta nuestros días. Algunas incluso parece que no se han usado nunca, como si no hubieran envejecido, es increíble. 


Sabemos que solías juntarte con la gente de Trust Nobody en la época dorada del Bread & Butter en Barcelona. ¿Hay algún rasgo específico de nuestra escena sneaker que eches de menos?

Sí, algunas fiestas nos pegamos con la gente que trabajaba en Trust Nobody. ¿Sabes qué es lo que más me gustó la primera vez que fuimos a Trust Nobody? Su conexión con el estudio de tatuaje, LTW. A mi modo de ver era una conexión muy potente. Me encanta la gente que está metida en cosas y que tiene dedicación a la hora de hacerlas, ese sentido de afiliación… Y también la vertiente skate de Trust Nobody, porque desde que vi, cuando era un crío, a Eric Dressen con unas Court Fource en la revista Trasher siempre he pensado que las zapatillas de baloncesto y las de skate van de la mano. Y el tatuaje está muy ligado al skate. Todo está conectado, todo va en una misma dirección, y creo que eso es lo bonito de Barcelona. 


Si pudieras diseñar un híbrido, ¿qué siuletas mezclarías? ¿O qué tipo de tecnología fusionarías con una zapatilla de la vieja escuela?

Wow. Dios mío. ¿Qué escogería? Soy bastante anti híbridos. No le pondría hyperfuse a algo que me guste, quizás sería… ¿Qué zapatilla necesita una actualización? No puedo contestarte, literalmente. Lo que haría sería reeditar la Nike Air Solo con la suela adecuada porque cuando la volvieron a sacar le pusieron la cámara de aire visible en el talón, y lo odio. Yo si pudiera sacaría al mercado unas Flight Huaraches con la suela 180 que vi en los archivos de Nike, ambos modelos salieron más o menos el mismo año y Nike experimentó con ellos en uno solo. La sacaría en el colorway OG y sería fiel al original porque de hecho ya existió en su momento, aunque no se comercializara. Diseñadores como Leo Chang, Tinker Hatfield, Aaron Cooper o Marc Dolce han creado muchísimas grandes zapatillas, así que si la cosa funciona para qué voy a venir yo a arreglarla.





Atentos a la próxima edición de Sneaker Freaker Spain en la que publicaremos un reportaje especial sobre el Sneaker Lunch y la exposición Basketball's Baddest que tuvo lugar en Madrid el pasado mes de septiembre. 


Fotografía SNEAKER FREAKER SPAIN

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