Al abrirse las puertas se pudo ver una estampida humana con la finalidad de hacerse con las primeras filas, puestos que cada quien defendió a muerte para poder disfrutar primero de unos Mystery Jets que demostraron tener mucha carretera acumulada y un puñado de temas consistentes y capaces de contener la impaciencia de cientos de fans de los Arctic Monkeys que sudaron de lo lindo. Casi una hora y media en la que sus nuevas canciones y las de sus discos anteriores se seguÃan casi sin pausas y eran coreadas con los brazos en alto, en una noche que tuvo su momento memorable con "Secret Door" y una lluvia de confeti.