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Cómo saber si estás practicando Postureo Viejuno

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¿Te estás convirtiendo en un abuelo antes de los 30?

Luna Miguel

31 Enero 2014 12:21

Llega el viernes por la noche y llevas todo el día trabajando. Tus amigos te mandan mensajes con planes que podrían ser sugerentes pero que en realidad te dan mucha pereza: que si birras hasta la muerte, que si Nina Kraviz (otra vez), que si en casa de no sé quién hay una fiesta para celebrar no sé qué con vete tú a saber qué drogas...

Por un momento valoras la posibilidad de asistir a todos los planes. Cenarás un kebab o algo de comida rápida, te beberás todas esas cervezas, bailarás como un poseso y luego acabarás en la inquietante fiesta. Piensas que todo es posible, que eres joven (ni siquiera has cumplido 25), y que al día siguiente toda resaca desaparecerá con un poco de zumo de tomate y media tableta de Ibuprofeno. ¿Qué tienes que perder?

Sin embargo, conforme sales de la oficina a las siete de la tarde te acuerdas de que llevas dos capítulos perdidos de tu serie preferida, de que en casa tienes un sofá muy cómodo y de que quizá prefieras gastarte veinte euros en una buena cena antes que en un gramo de speed. El momento llegó hace tiempo: eres un viejoven de los pies a la cabeza y no hay posibilidad de volver atrás.

¿Pero cómo se da cuenta uno de que está practicando el “Postureo Viejuno” a los veinte? ¿Cuáles son los síntomas? ¿Está nuestra generación volviéndose más vieja y aburrida a ritmos vertiginosos? Es posible que el problema no venga dado porque tú a los 27 prefieras una manta a un bar sucio, sino porque en los últimos años los treintañeros se han comportado más bien como adolescentes. Sea como sea, a continuación 8 claves que demuestran que no eres un anciano… ¿o sí?

1. Has cambiado el bar ruidoso de toda la vida por el del al lado, que tiene mesas y no huele a pedo de cucaracha.

2. Para qué salir a bailar entre sudores y pupilones si en casa tienes gaticos y mantas.

3. La caja en la que antes guardabas las drogas ahora sólo sirve para meter los tickets de los restaurantes que recomienda Oscar Broc. Un estómago lleno vale más que mil voladas de cabeza.

4. El sexo no ocupa el 90% de tu cerebro, pero tener pareja te ha asentado y ya no vas por ahí metiendo con lo primero que pilles.

5. En tu Instagram ya no sales haciendo el capullo con tus amigos: ni os pintáis bigotes, ni hacéis twerkings, ni os dais picos. Ahora sois muy serios.

6. Has reconocido en público que quieres tener hijos.

7. Comienzas muchas de tus frases con “Yo ya no...”

8. Lees PlayGround porque Vice te parece cosa de niños y Jot Down un poco de señor mayor.

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