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Las 5 películas más despreciables de la historia del cine español

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Los chistes más ofensivos sobre mujeres, inmigrantes, historia y contracultura están aquí. Ve con cuidado

Vanity Dust , Riot Über Alles

19 Marzo 2014 19:43

Suele decirse que nuestro cine no es un producto de primera línea. Y puede que no seamos los peores —ahí fuera están los cénits mongólicos de la productora Cannon en EEUU y sus despropósitos como American Ninja, o las míticas fritangas turcas basadas en Star Wars, Spiderman o Superman—, pero sí tenemos algo que supera al resto por goleada: es el orgullo made in Spain. Muy a nuestro pesar, existe una conexión cinematográfica (e incluso ontológica) entre nuestro país y ciertos bodrios de carácter extreme que no sólo justifican una total y absoluta falta de criterio general, sino que también nos hacen sentir el cálido abrazo de esa estupidez que demuestra a golpe de fotograma que Europa acaba en los Pirineos.

Para rememorar este proud to be spanish reivindicamos las 5 mejores y más rotundas patadas en los huevos que le hemos propinado al Séptimo Arte desde nuestra tierra de panderetas, boinas y escopetas recortadas. Esta tierra rica en sangría, toros y mayoría absoluta de nikis sobre los hombros combinados con náuticos y pantalones de pinza color caqui. ESPAÑA: Una, grande y glitter. El cine español que ofrecemos habla por sí solo. Ha sido complicado añadir los comentarios a las películas sin dañar —más aún— la inteligencia de los lectores.

5. LOS CHULOS (Mariano Ozores, 1981): «Señoras putas: (...) tricotando, bolillos, rosquillas de Santa Teresa… hay muchas formas de ganarse la vida.»

Impecable. Los Chulos, puro celuloide en llamas y cumbre del binomio artístico Esteso-Pajares (a lo que habría que sumar el fino humor y buen hacer del astral Don Antonio Ozores, nuestro Bob Hope patrio), viene a representar la punta de lanza de tantos otros highlights costumbristas de destape y despiporre como Los Bingueros, Yo hice a Roque III o Los Energéticos. A puntito de nieve, oigan.

4. ES PELIGROSO CASARSE A LOS 60 (Mariano Ozores, 1981). «Mira mi boca, Marrriano con ri. Marrriano sí. Marrano, no. Marrano tú.»

El gachó moruno, por muy millonario que sea, siempre es cortito por naturaleza. En cambio, el buen español es gracioso, espontáneo y listo. Así que puede corregirle e insultarle a voluntad. Él asentirá sonriendo y servicial. Es una pena que, a la hora de la verdad, dependamos del moruno exótico ese para que levante el mercado inmobiliario, los clubes de fútbol o el turismo. Ah, sí, y luego está el tema del petróleo: eso nos jode un poquito a la hora de meternos con ellos en serio. De nuevo, Don Antonio Ozores on the edge.

3. MENTIRAS Y GORDAS (Albacete & Menkes, 2009): «Ya no eres un crío para tanta pastilla, tanta noche y tanta niñata.»

¡Exacto! Es hora de que la juventud española, todos esos (y esas) teens alienados que andan holgazaneando en el paro, suplicando becas que luego se funden de farra o trabajando mientras le dan al emoticono, tengan la película generacional que se merecen. Para lograrlo, bastará con cuatro tópicos gamberretes, actores regionales de anuncio de Campofrío y un guión propio de un fan torpe y miope de Bret Easton Ellis. Pero, ¡ey!, el tema del guión es precisamente el núcleo del asunto: es una creación original de Ángeles González-Sinde, exministra de Cultura (2009-2011, dos largos y putrefactos años que aún colean). Aquí reside el auténtico motivo del porqué de la inclusión de esta tremenda pedrada en tan selecta lista de patas negras.

2. SUFRE MAMÓN / SUÉLTATE EL PELO (Manuel Summers, 1987 / Manuel Summers, 1988): «Me acostaría contigo ahora mismo. Lo que pasa es que tengo que ir a clase de clarinete.»

Lo divertido de la película Sufre Mamón es que gracias a la historia personal del director vemos un claro ejemplo de nepotismo ejemplar, patrio y apto para el merchandising. El director, Manuel Summers, presunto enfant terrible del franquismo y cabroncete con carné de familia numerosa, le monta a su hijo David un grupete de música para que deje de tocar los huevos con tanta fiesta y coca en la piscina: Hombres G. Con el circo montado, llega la peli.

Junto a Summers jr., otros tres tarados de dudoso pasado se le arrejuntan y empiezan a parir temazos eternos que Daddy Summers usará como argumento del film. Sufre Mamón (tanto la peli como la canción) vienen a ser un Manifiesto Internacional de Dar Puto Asco sazonado con una pizca de rebeldía pretendidamente anti-pija (WTF?!!).

Suéltate el pelo (la secuela fílmica de SM y canción tan o más infame que la anterior, de obligada mención en el presente artículo) es una fábula ultra-misógina donde todas las tías son unas soberanas putas (tesis central). Cuenta con la inefable participación estelar de Toni Cantó (actual politicucho de extrema derecha rancia y bocazas profesional en Twitter).

1. RAZA (J.L. Sáenz de Heredia, 1941). «(Hijo). Madre ¿qué es eso? / (Madre). Hijo mío, eso es RAZA.»

La película narra la historia de cuatro hermanos, Isabel, Pedro, José y Jaime, hijos del capitán de navío Pedro Churruca y descendientes de Cosme Damián Churruca, «el más sabio y valeroso marino de su época». (Fuente: Wikipedia). El guionista y principal artífice de esta cosa se hizo llamar Jaime de Andrade, pseudónimo artístico de Francisco Franco. Suponemos que no hace falta decir nada más, exceptuando que Raza es la típica película de aventuras para pasar las tardes muertas. O en todo caso matar las tardes a golpe de garrote vil y culatazo entre muros de calabozo.

Enjoy if you can y olé.

Vanity y Riot son Talented Sugar.

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