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Nunca esperes nada bueno de un uniforme olímpico

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Cuando creíamos que no podía haber nada peor que el chándal español de Londres 2012, llega el de Estados Unidos para Sochi 2014, diseñado por Ralph Lauren

Mario G. Sinde

24 Enero 2014 12:01

Yo confieso que me sangraron los ojos cuando vi el uniforme olímpico de España en los pasados juegos de Londres 2012. Ese tono rojo sangre con amarillo oro -pero como si los colores estuvieran mal lavados, con unas costuras infames-, esas volutas de dibujo de jarrón recuerdo de una visita a las casas colgantes de Cuenca, y el sombrero de paja eran para echar hasta la última pota en el suelo. Pero cuando creíamos que nunca jamás llegaría nada peor, que se había tocado fondo en el mal gusto del vestir deportivo, ha llegado el diseño de Ralph Lauren para el uniforme oficial de Estados Unidos para los juegos olímpicos de invierno de este año, que se celebrarán en la localidad rusa de Sochi: un gorro que no lo llevarían ni los hipsters de laponia, una chaquetilla de esparto con las barras y estrellas, y un pantalón de pijama que hace que, en vez de esquiadores, los atletas yanquis parezcan bufones de Santa Claus. Pero no son los únicos casos de abominaciones en la moda olímpica. Las ha habido peores.

1. Suiza, Pequín 2008

El vestuario de Roger Fereder, que parecía salido de un chiringuito de playa, era para apedrearle en plena vía pública. Las sandalias eran la peste, pero el pantalón corto, como de ir a pescar, todavía peor.

Suiza, Pequín 2008

2. España, Pequín 2008

Que el uniforme de Londres fuera peor no implica que haya que olvidar el desaguisado de los juegos chinos, aquellos en los que Rafa Nadal ganó medalla y se infló a follar con nadadoras en la villa olímpica. ¿Por qué ese rojo de disfraz de payaso para ellos y ese amarillo tipo pollo de granja para ellas?

España, Pequín 2008

3. Canadá, Sapporo 1972

Eran los juegos de invierno que coincidieron en año con los de Munich, pocos meses antes de que los israelíes murieran como moscas y los afroamericanos levantaran el puño en los podios, y los canadienses fueron como si se tratara de una fiesta de graduación en verano, con shorts y chaquetilla de funcionario de correos. Asco.

Canadá, Sapporo 1972

4. Noruega, Vancouver 2010

No se puede ir a un sitio con un pantalón a cuadros y punto. Eso no es un uniforme, es un jodido pijama comprado en el mercadillo de los jueves en el puesto de los zíngaros.

Noruega, Vancouver 2010

5. Estados Unidos, Londres 2012

Cuidado, porque no era la primera vez que Ralph Lauren se lo llevaba crudo. Para los anteriores juegos ya vistió a los deportistas americanos como si fueran compañeros de clase de Vampire Weekend, pero con ganas de fastidiar fuerte. La combinación de bufanda y chándal es épica.

Estados Unidos, Londres 2012

6. Australia, Barcelona 1992

Salacot, camisa con estampado de tigre, shorts con bolsillo para la navaja suiza, calzado del Coronel Tapioca: no parecía que fueran a ganar medallas, sino a pescar truchas en el Llobregat

Australia, Barcelona 1992

7. Japón, Atenas 2004

Se supone que nada puede ir mal en Japón ni con nada relacionado con Japón. Pero fue llegar a Atenas y caérsenos un mito: ¿por qué esos estampados? ¿Por qué salir como con el albornoz de la ducha?

Japón, Atenas 2004

8. Francia, Pequín 2008

Nos dicen que la delegación francesa se va a vestir como si fuera la selección de judo de Polonia y no nos lo creemos, oyes.

Francia, Pequín 2008

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