PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Trash

Maneras de flirtear cristianamente (o cómo ligar sin caer en el pecado)

H

 

Repasamos algunos de los consejos dados por la derecha cristiana para que los jóvenes no sucumban a la tentación de la carne

eudald espluga

08 Enero 2014 11:35

Es cierto que leemos compulsivamente cosas como 'Cásate y se sumisa', que no nos avergonzamos de ser la tierra que alumbró la inefable canción 'Amo a Laura'; que somos la cuna de la Santa Inquisición... Sin embargo, la lucha contra la tentación de la carne no es patrimonio exclusivo de España. En contra de lo que muchos podrían pensar, las huestes cristianas de todo el mundo no han abandonado su empeño en levantar una contrarrevolución sexual. Lo sabemos porque Katie Halpert ha recogido para Alternet algunos de los principales consejos que han lanzado distintos personajes de la derecha religiosa norteamericana en los últimos tiempos. Aquí resumimos algunos de ellos y aportamos nuevas propuestas, pues también queremos colaborar en la lucha contra el pecado.

1. El discreto encanto de la sumisión

Si seguimos los consejos de Justin Lookadoo, un reconocido coach matrimonial con tendencias misóginas mal disimuladas, sabremos que la cita ideal es aquella en la que la chica tiene su boquita cerrada. Para que el encuentro no se desvíe de la senda que la naturaleza ha marcado para que hombres y mujeres se apareen, la dama deberá mostrase complaciente, reservada y agradecida de que sea el macho quien monopolice la conversación. Dios ha designado como líderes a quienes llevan un colgajo de carne en la entrepierna. Por eso son ellos, patriarcas de nacimiento, quienes deben desenvolverse de forma salvaje y dominante. Los ideólogos cristianos no especifican si el pack de la feminidad incluye por el mismo precio el beneplácito respecto la agresión física o la violación: solamente se nos indica que deben permanecer junto a sus maridos aun cuando estos abusen sexualmente de los hijos. Al final, lo único que nos queda claro es que a los buenos cristianos no les gusta que las mujeres los incordien con sus quejas, ni que pretendan ser más que un apéndice de la voluntad masculina. O sea que comportaos, que al final los vais a obligar a reinstituir el gineceo.

2. Estrategias para que la espera no se haga eterna

Hay una cuestión que parece aguijonear todas las mentes devotas y defensoras de la castidad antes del matrimonio. Amar es esperar, de acuerdo, ¿pero cómo llenar el tiempo que los demás pasan follando? A nadie parece satisfacer las soluciones aportada por Los Happiness: los crucigramas no son un buen sustituto del sexo. ¿Qué hacer entonces? Los gurús del amor respetuoso tienen una ristra de opciones para que nadie se vea tentado por Belcebú en sus ratos de ocio. The Christian Broadcast Network propone hasta 101 ideas creativas con el fin de que las citas de los beatos no se conviertan en criaderos de malos pensamientos. Sin embargo, cuando uno pasa revista a los consejos y proposiciones que se les ofrecen, comprende que en el seno del colectivo cristiano hay una conciencia muy vívida de su propia rareza. Parece que se invite a las parejas a gozar su síntoma, a expresar su patología. Una apetecible opción, por ejemplo, es que los enamorados amenicen sus veladas fingiendo que son dos viejos, ya de vuelta de todo, gastando sus ahorros en el bingo; otra posibilidad pasa por entrar en una librería e interrogar al dependiente con preguntas escabrosas y bizarras; y no dudan en recomendar a los tortolitos que se desplacen hasta un aeropuerto para monotorizar el comportamiento de los viajeros. ¡Planazo para el sábado noche!

3. 'Cariño, creo que ha llegado el momento de que transcribamos la Biblia juntos'

Para ser justos, la propuesta de que las parejas pasen sus ratos libres transcribiendo versículos de la Biblia debería pertenecer al apartado anterior. Pero entenderá el lector que una memez de tal calibre merecía mención especial. Eso sí: nadie discutirá a los defensores de la castidad el perspicaz ingenio que demuestran a la hora de encontrar pasatiempos capaces de erradicar brutalmente cualquier pensamiento libidinoso. La propuesta de Foucs On The Family consiste en encontrar un pedazo de madera e inscribir en él vuestros pasajes favoritos de la Biblia, para luego hacer eso tan romántico de lanzar las tablones inscriptos al mar. Quién sabe si en su piadosa navegación terminarán en manos de algún Di Caprio en apuros y acabarán enseñándole el camino.

4. 'Ola k espera?' o la nueva forma de proselitismo

Las propuestas asexuales para amenizar la susodicha espera evidencian un espíritu propenso al derroche. ¿Por qué no aprovechar esos momentos prematrimoniales para lanzar una cruzada religiosa? Todos sabemos que no hay nada más cristiano que una buena dosis de propaganda. Y no parece racional tener a todo un ejército potencial de fervorosos defensores de la causa, encerrados en casa, transcribiendo para sí pasajes del Génesis como si no hubiera un mañana. ¿Por qué no lanzar una ofensiva mundial para conquistar las redes sociales? ¿Qué mejor método que la creación de memes graciosísimos (y respetuosos) para luchar contra la blasfemia? En pocos años, el proselitismo será 2.0 o no será. Para convertir a los infieles ya no bastará con actuar como un sacerdote del Age of Empires, blandiendo un bastón y emitiendo sonidos celestiales. Ese estilo old fashion ha dejado lugar a la dictadura del like. Se trata de hacer de la viralidad virtud para sacar ventaja en el terreno donde las mentes pubescentes son más sugestionables. Dios salve a los memes.

5. Poner trampas al deseo también puede ser divertido

Podemos pensar en la lucha contra el infiel como una forma de entrenamiento para la gran batalla: la lucha contra Satanás. Ningún consejero cristiano pasa por alto que las citas nunca son cosa de dos, pues siempre asoman los rojos cuernos del diablo. La tentación, señores y señoras. Hasta ahora se habían ensayado tácticas indirectas para impedir que la desidia llevara los enamorados a vivir en el fornicio. Pero la carne es débil y el espíritu corruptible. Por eso nunca está de más que las parejas tengan algunas estrategias preparadas para cuando ardan en las llamas de la pasión. Por supuesto, y nos remitimos de nuevo a los inefables consejeros de la derecha cristiana, son las mujeres quienes deben llevar a sus espaldas el peso de la castidad; son ellas las encargadas de poner trampas al deseo; de hacer volar por los aires las libidos de sus esposos.

share