PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Trash

¿Harto de salir de compras con tu pareja? No eres el único

H

 

Biodiversidad en el centro comercial: la cuenta de Instagram 'Miserable men' retrata a las huestes de hombres que esperan aburridos a sus mujeres en las tiendas de ropa

José Necky

29 Enero 2014 10:01

Todos somos pequeños sociólogos en ciernes, por supuesto. Miramos 'Mujeres, hombres y viceversa' como análisis cultural. Nos abrimos una cuenta en Tinder por las mismas razones que años atrás nos metimos en Badoo: nunca para pillar cacho, Dios nos libre, sino para conocer hasta qué punto se está degradando nuestro mundo.

Sin embargo, el 2.0 no sólo se ha convertido en objeto de todo tipo de estudios y experimentos sociológicos: él mismo se ha transformado en herramienta de análisis cultural. Por ejemplo, con Instagram podemos dejar registro de un fenómeno cotidiano en el que todos hemos reparado alguna vez (cuando no lo hemos vivido en las propias carnes): los hombres que se mueren de aburrimiento mientras esperan que sus mujeres hagan las compras.

Es cierto que las cosas han cambiado, y los hombres han pasado a consumir tendencias tanto o más que las mujeres. Pero aun queda un remanente importante del espécimen Homo Esperans, cosa que podemos comprobar paseando un poco por cualquier centro comercial. En Instagram alguien se ha decidido a dejar una prueba gráfica que nos permita documentar el estado de esta especie de 'Miserable men'.

Con estricta voluntad científica, aquí repasamos los principales arquetipos de Homo Esperans:

1. El suicida

Su entorno natural son los centros comerciales. Es habitual encontrarlos fuera de las tiendas, presumiblemente en el primer piso, asomados a una barandilla. Acostumbran a tener la mirada perdida en el suelo, y su lenguaje corporal no transmite nada bueno. Por suerte nunca llegan a realizar sus pensamientos.

suicidas

2. El temerario

Jóvenes en su mayoría, estos individuos acostumbran a salir de compras con la esperanza de pasarlo bien. Animan a su pareja, y creen en su fuero más íntimo que ellos también se van a divertir. Pero progresivamente descubren que una tarde amena se está convirtiendo en un infierno de tallas, colores y conjuntos. Terminan contrariados, retraidos, reflexionando sobre lo que han hecho mal.

temerario temerario2

3. El hombre-sofá

El nombre habla por sí sólo. Su única condición para salir de compras es que se les permita tumbarse a reposar en todos y cada uno de los sofás y sillones que encuentren.

sofa sofa2

4. El alérgico a la ropa interior

Su hábitat natural se encuentra en las afueras de los establecimientos de ropa interior. Cree que lugares como Victoria's Secret no son para él. No sabemos si por algún complejo sexual irresuelto, o por haber estado criado en una cultura demasiado puritana, este tipo sociológico rehúsa opinar sobre los conjuntos de lencería.

ropainterior

5. El macho alfa

No son pocos los especímenes que afrontan las compras con desdén, paseándose por el campo de batalla con la cabeza bien alta y una mirada de desprecio. En un display típico de los primates, quieren demostrar que ellos están por encima de todo eso. Si se pudieran hinchar como un pez globo, lo harían.

machoalfa

6. El síndrome homeless

Hay algunos sujetos que sienten que han superado un punto de no retorno. Cuando su pareja lleva más de 20 minutos en el vestidor con la misma pieza, sienten que sus piernas ya no los sostienen y se dejan caer por cualquier esquina. Arrastrándose por el suelo, adoptan una posición desesperada como reflejo de su alma atormentada.

homeless homeless

share