Trash

¿Burial transexual?

El elusivo productor explica las motivaciones que subyacen a su recién publicado “Rival Dealer EP” mientras entre sus fans se especula sobre su identidad de género

La llegada del nuevo EP de Burial ha dejado a más de un fan con el culo roto. No parece haber término medio entre quienes ven “Rival Dealer EP” como una nueva obra maestra y aquellos que, por contra, ven al menos dos de sus tres raciones como el gran traspiés en la carrera del esquivo productor londinense. Basta echar un vistazo a los comentarios provocados por la reseña publicada en estas mismas páginas para ver que el lanzamiento tiene al público polarizado: los calificativos van de cacota a discazo; de patinazo a paso valiente y demostración de inquietud; de bazofia causante de vergüenza ajena a reinvención espectacular. Pero el debate esta vez va mucho más allá de estructuras, dinámicas rítmicas y filias o fobias sonoras. ¿Y si Burial estuviera intentando decirnos algo acerca de su identidad sexual?

Es tan fácil como jugar a interpretar las pistas que el músico podría (o no) estar dejando. Pistas que yacerían ocultas en títulos, amarradas al eco de esos recortes vocales que de cuando en cuando asoman para humanizar, aún más, su música. Voces de ambos sexos, manipuladas hasta parecer de otro mundo, más espectro que carne. Voces que a menudo se metamorfosean como si de una aleación líquida se tratara, adaptándose con fluidez a distintos rasgos genéricos.

¿Cuáles son esas pistas de las que hablamos? La más evidente sería el sample que cierra el EP, una larga cita de Lana Wachowski (antes Larry Wachowski) extraída de su discurso de aceptación del Visibility Award de Human Rights Campaign (HRC), el mayor grupo de presión en favor de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero de los Estados Unidos.

Sin ejemplos, sin modelos, comencé a creer a las voces que oía en mi cabeza; me decían que era un monstruo, que estoy averiado, que hay algo equivocado en mí, que nunca seré digno de ser amado... Años más tarde encontré coraje suficiente para admitir que soy transgénero y eso no significa que sea imposible de amar... Espero que este mundo que nosotros imaginamos hoy en esta habitación pueda ser usado para ganar acceso a otras habitaciones, a otros mundos previamente inimaginables”.

¿Mera simpatía por la causa de LGBT? Puede. Pero también es cierto que muchos de los mensajes textuales que recorren el disco insisten en esa idea de confusión identitaria.

En el minuto 2:15 de “Rival Dealer” la música se evapora durante unos segundos para dejar paso a una voz que afirma “ This is who I am”. La frase se repite varias veces a lo largo del corte, como si fuera una especie de mantra insistente, la expresión de una voz interior que repiqueteara entre las sienes con sus demandas de aceptación. Dos minutos después la voz vuelve a hacer acto de presencia para enunciar “ It's about sexuality, it's about finding the person who you are”. En el ecuador del corte alguien dice: “ Sometimes you try to find yourself. But you run away. That's what happened to me”.

En “Hiders” las voces nos hablan de chicos perdidos, de la luz del día como refugio contra los fantasmas de uno mismo, de soledades autoimpuestas ( “You don't have to be alone. You don't have to be alone...”) y deseos de pertenencia grupal ( “Come down to us”). El último movimiento del EP comienza con un sample vocal que dice “Excuse me, I’m lost”. Otra voz responde: “Who are you? Why don't you come to me?”. Poco después las citadas palabras de Lana Wachowski ponen punto y final al viaje.

¿Es “Rival Dealer EP” el primer paso hacia el outing de William Bevan, su salida del armario? Entre críticos y fans parece que hay quien opina que podría ser.

En medio de este debate subterráneo, Burial hacía llegar un mensaje de texto el pasado sábado a la gurú radiofónica Mary Anne Hobbs para que lo compartiera con los oyentes de su programa. La cosa reza tal que así:

He puesto mi corazón en el nuevo EP, espero que a alguien le guste. Quería que los temas fueran canciones anti-acoso que quizás puedan ayudar a alguien a creer en ellos mismos, a no estar asustados, a no rendirse, y a saber que hay alguien ahí fuera a quien importan, alguien que está cuidando de ellos. Así que es como un conjuro de un ángel, para protegerles contra la gente desagradable, los tiempos oscuros y las propias dudas”.

Tratándose de alguien que siempre ha preferido mantener la boca cerrada (pero que muy cerrada), la mera existencia de esas palabras no puede ser tomada como un gesto baladí. Algo ha cambiado. Burial anda confuso. ¿Qué tendrá nuestro Burial?

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar