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Encerrados en una casa durante una semana por miedo a ser tiroteados

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Hablamos con el líder de la oposición en Guinea Ecuatorial, que lleva una semana cercado en su propia casa

Rafa Martí

29 Abril 2016 06:00


Son las alrededor de las 3.30 de la mañana del viernes y el ministro de Seguridad y un general se presentan frente a la casa de Gabriel Nsé Obiang Obono. Vienen a detenerle. Su residencia es también la sede Ciudadanos por Innovación (CI), el creciente partido opositor que él preside en Guinea Ecuatorial.

Más de un centenar de jóvenes militantes de CI se han reunido esa noche ahí tras la llamada de su líder. El jueves, en el aeropuerto de Bata, en la zona continental, las tropas gubernamentales han detenido al secretario general del partido y a parte de la ejecutiva nacional. Nsé presiente que algo ocurre y llama a sus militantes en Malabo, la capital.



A lo largo de la noche han llegado camiones militares que han rodeado la casa. Los jóvenes han creado un cordón para que no detengan a Nsé y para que nadie pueda pasar.

El ministro de Seguridad habla:

—No tenemos nada contra vosotros. Solo queremos a Nsé.

Los jóvenes se oponen. Acto seguido entonan el himno nacional. En ese momento, el ministro coge una piedra del suelo y la arroja sobre los chicos. El general ordena abrir fuego. Los militantes se refugian en el interior de la casa como pueden. Cierran las puertas. Algunos se quedan fuera.

***Clic aquí para firmar la petición con que salvar a los opositores políticos de Guinea Ecuatorial.

“Todos los que no pudieron entrar fueron abatidos a tiros”, cuenta Nsé, en conversación telefónica desde Malabo. Es jueves y apenas en unas horas cumplirá una semana de confinamiento en su propia casa. Sigue encerrado con los mismos militantes que el viernes fueron a protegerle.

El número de muertos o heridos es indeterminado. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha confirmado el asalto, que se produjeron disparos y que hubo heridos.

Las tropas gubernamentales comenzaron el asalto a la casa después de los primeros disparos. Lanzaron botes de gas lacrimógeno al interior. La casa está formada por un patio de 20 metros cuadrados y dos pisos. El de arriba es la residencia de Nsé. El de abajo es la sede del partido. Los militantes se reunieron en el patio y no pudieron protegerse del gas.

Durante el asalto, Nsé llamó a las embajadas de España y EEUU. Eran las 4 de la mañana y nadie cogía el teléfono. Hasta las 5. La ofensiva de las tropas de Teodoro Obiang Nguema continuaron con el asalto —sin éxito— hasta las 7 de la mañana. Las gestiones diplomáticas habían logrado detenerlo.

Sin embargo, no habían logrado que la oposición participara en las elecciones del domingo siguiente. Mientras Nsé y los suyos seguían encerrados bajo asedio militar, Obiang revalidó su mandato por 7 años más en la excolonia española, con un apoyo del 98% de los votos. Lleva 37 años en el poder, después de acceder a él por un golpe de Estado en 1979.

Exiliado político

Nsé volvió a Guinea Ecuatorial en 2014 después de pasar 13 años como refugiado político en España. Era teniente coronel del ejército y opositor de Obiang. Este quería eliminarlo y en 2001 huyó del país. A su regreso participó en la Mesa de diálogo y se acogió a la amnistía para los perseguidos políticos. En noviembre de ese año comenzó a organizar un partido con el objetivo de quitarle el poder a Obiang.

El asombroso crecimiento del partido forzó a Obiang a acelerar el proceso electoral. Más tarde, la Junta Electoral Nacional —controlada por el régimen, según Nsé— ordenó eliminar la candidatura de CI. Argumentaron que para presentar una candidatura el líder político tenía que haber residido, como mínimo, los últimos cinco años en el país. Nsé inició el procedimiento judicial para recurrir la decisión. Pero fue infructuoso.

Por su parte, el otro partido de la oposición, Convergencia para la Democracia Social (CPDS), decidió no presentar candidato por falta de limpieza democrática. El camino para la reelección de Obiang estaba más llano que nunca.


Gabriel Nsé

El jueves anterior al asalto, Nsé organizó una rueda de prensa en la que pedía a sus militantes y potenciales votantes que se abstuvieran de participar en las elecciones ya que ningún partido opositor se presentaba.

“Si esto fuera un país democrático yo ya sería presidente de Guinea Ecuatorial”, asegura Nsé. El apoyo popular a su figura y a su partido no ha parado de crecer. Dice que Obiang tiene miedo y ha iniciado una dura represión contra él y su partido. “Quiere evitar que los militantes se movilicen y que haya manifestaciones”, dice Nsé.

Por eso habría detenido a la ejecutiva del partido en Bata el mismo día de la rueda de prensa y planeaba hacer lo mismo con él en Malabo. Nsé denuncia que el ejército lleva desde el jueves deteniendo y haciendo redadas contra militantes de CI para evitar las movilizaciones: “la mayoría de taxistas de Bata son simpatizantes nuestros y los han detenido. Entran sin preguntar en las casas de los jóvenes militantes y se los llevan”.

"Si salimos, nos detienen"

La situación ahora mismo al interior de la casa es crítica. El centenar de militantes que permanece junto a Nsé se alimenta de los víveres que este guarda en su despensa. Pero se están terminando. Ahora mismo están ideando formas de que puedan pasarles comida a escondidas. El cerco del ejército se mantiene y desde el interior escuchan los relevos de la tropa, aunque las últimas informaciones apuntan a que el despliegue se habría reducido. Los militantes duermen como pueden amontonados en el patio. “Vinieron con lo puesto, nadie sabía que iba a pasar esto”, asegura Nsé, que se queja de que les han cortado la luz y el agua en diferentes momentos.


Mientras las horas transcurren con lentitud en la casa, Nsé y los dirigentes del partido que no están detenidos hacen gestiones diplomáticas para que termine el asedio. Y para que puedan salir con garantías. “Ahora mismo, cualquier persona que salga de la casa será detenida sin garantías”, asegura. “Si a mí me quieren llevar a la justicia, que me lleven, pero con presencia del cuerpo diplomático”, añade.

Hemos intentado contactar con el embajador de Guinea Ecuatorial en España pero solo concede audiencias pedidas con antelación. Las fuentes oficiales de información del Gobierno aseguran que “como todos los observadores internacionales han podido comprobar, los comicios se han desarrollado en un clima de paz y tranquilidad, cumpliendo con todos los requisitos legales establecidos”. No mencionan en ningún caso la polémica que rodea a la oposición.

***Puedes firmar aquí la petición para salvar a los opositores políticos de Guinea Ecuatorial.

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