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El Planeta Diario

La difícil vida de una bloguera especializada en listas y memes de gatos

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Todos miran por encima del hombro a Ana, pero ella sola está salvando a su periódico

Jordi Berrocal

02 Octubre 2014 12:24

Ana (nos ha pedido no dar su nombre real) trabaja en la versión online de uno de los periódicos más importantes del país. Acaba de cumplir 30 años y su apellido está lejos de figurar en la élite periodística nacional. Sin embargo, ella sola puede llegar a ser la responsable de más del 15 por ciento de tráfico global de la web. De hecho, la ficharon para eso: “La idea del periódico tal y como la conocíamos esté muerta. La información se ha trasladado a Internet e Internet ha transformado lo que entendemos por información”.

Ana no opina sobre manifestaciones en Hong Kong, desafíos secesionistas o violencia de género: ella simplemente comparte vídeos de niños discutiendo sobre la lluvia, escribe sobre memes y hace listas ilustradas con GIFs.

“Puedo entender que las firmas veteranas me miren por encima del hombro. Pero luego te fijas en sus artículos y no los ve nadie. Esto es porque están mal acostumbrados. Todavía escriben dando por supuesto que el lector va a llegar a ellos sin querer”.

A lo que se refiere es que hasta hace unos años, alguien compraba un periódico y tenía que conformarse con el contenido de ese día. Hoy, la oferta de información en la red es prácticamente infinita. Además, los lectores ya no van a por el periódico: la información viene a ellos a través de las redes.

“Si no consigues destacar estás muerto. Hemos llegado a un punto en el que la presentación de la información es casi tan importante como la información en sí misma”.

A pesar de esta última afirmación, Ana considera que el contenido sigue siendo lo más importante. “Las generaciones anteriores tienden a despreciar la evolución del periodismo, tanto a los productores de contenido —diferenciando entre “blogero” y “periodista”, por ejemplo— como a la audiencia, a la que acusan de interesarse solo por trivialidades. Pero yo creo que es al revés. Tanto los productores de contenido como los consumidores están más preparados y son más autoconscientes que nunca”.

Entonces le pregunto si estamos destinados a que los medios de comunicación se conviertan en un interminable carrusel de memes de gatos. “No estoy diciendo que las listas sean más importantes que, por ejemplo, la política internacional o la información económica. Pero en vez de burlarse de estos nuevos formatos, sería más interesante aprender de ellos. Saber por qué conectan con el público y poder aplicarlo a todo tipo de información. Si a todo el mundo le gustan las listas, es por algo”.

Para Ana, el éxito del contenido viral es una buena noticia para el periodismo. “Poder generar tanto tráfico con contenidos que requieren poca producción es un alivio para los periódicos. La única manera que tiene el periodismo “serio” de sostenerse económicamente es que se combine con el periodismo viral”. Este modelo, de hecho, es el que siempre han utilizado los periódicos. Durante décadas, lo que sostuvo a los grandes periódicos fueron los anuncios por palabras. Ahora serán las listas, las galerías de imágenes, los cuestionarios y la autoayuda (desde recetas a consejos sexuales o trucos para conservar la batería del móvil). 

Y hablando de auto-ayuda, le pregunto por la creciente obsesión de los periódicos por este tipo de piezas. También en el suyo. “Funcionan mucho. Si algo tiene en común todo el contenido viral es que habla de las cosas que realmente interesan a la gente. Aunque luego quieran disimularlo. Y no hay nada que interese más a la gente que su propio bienestar”.

¿Pero esto puede considerarse periodismo? “En el sentido clásico del término, probablemente no, pero en el fondo no deja de ser información. Información que uno puede aplicar sobre si mismo”. En este sentido, Internet también ha provocado una transformación interesante. Admitir que lees libros de auto-ayuda es, en cierto modo, tabú, pero en cambio a la gente no le importa compartir artículos de este tipo en Facebook. “Esto es porque están enfocados a cuestiones más cotidianas. No se trata de “cómo ser feliz” sino de “cómo organizar mejor tu e-mail". La gente tiene problemas concretos, y nosotros aportamos soluciones”.

Una de las críticas más habituales que recibe el periodismo moderno es que ha dejado de salir a la calle. Para Ana, esto no tiene ningún sentido porque, simplemente, ya no es necesario. “Los periodistas nunca habían tenido tantas herramientas para saber qué es lo que realmente piensa la gente y cuales son las cuestiones verdaderamente noticiables. Redes sociales como Facebook y Twitter, foros como Reddit o 4Chan y plataformas como YouTube o Instagram son ventanas globales que nos acercan a lo que está ocurriendo alrededor del mundo desde el punto de vista de sus protagonistas o con testimonios de primera mano”.

—Y en este contexto, ¿en qué posición queda el periodista?

—Para mí, el verdadero talento del nuevo periodista es saber identificar estas fuentes y transformarlas en un relato inclusivo, que pueda entender el mayor número de personas posibles.

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