PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Studio

El instante al que los refugiados sirios llaman felicidad

H

 

Un retrato de la huída y del estar a salvo, por el fotógrafo Patrick Witty

Rafa Martí

30 Septiembre 2015 14:09

Una mujer. Posiblemente, una madre. No sabemos quién es. Solo que acaba de llegar de Siria a la isla griega de Lesbos. También, un hombre joven. Un San Juan socorriendo a una Virgen María que puede que haya perdido a su hijo en el calvario del Mediterráneo. O en el patíbulo sirio, por una bomba o una bala. Como en el cuadro de Van der Weyden.

O simplemente, una madre ayudada por su hijo. Podría ser la madre de cualquiera de nosotros. Podríamos ser cualquiera de nosotros ayudando a nuestra madre o a una mujer que lo ha perdido todo.



Y aún así, es una imagen de felicidad.

Es el retrato de la huída y del estar a salvo.

Al menos, por unos instantes.



La travesía en el mar ha terminado.

Las bombas y los verdugos también.

Lo que viene por delante es la promesa de una vida mejor (no una vida mejor).

La felicidad no es más que la esperanza. No es más que la emoción momentánea de pisar una playa griega y el descanso de haber dejado lo peor atrás.

Porque por delante esperan las alambradas húngaras, el desprecio de algunos europeos: un entorno nuevo y hostil.




El fotógrafo Patrick Witty ha capturado en su cámara ese instante en la isla de Lesbos. Ese momento de felicidad de los sirios que pisan tierra firme. Son cuerpos maltratados pero inmensamente felices porque piensan que se han salvado. Ese es el día en el que su mente se llena de fortaleza porque han pasado de una hinchable en el Mediterráneo a un autobús o un ferry que les lleva a algo mejor:






La felicidad no es más que la esperanza




share