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La UNESCO nombra patrimonio de la humanidad una isla japonesa solo para hombres

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Las mujeres están vetadas, y los hombres tienen que entrar desnudos

PlayGround

10 Julio 2017 12:41

Si planeas una visita a la sagrada isla de Okinoshima, muy conocida dentro del archipiélago japonés, debes de tener en cuenta dos cosas: el paso a las mujeres está restringido y los hombres solo pueden acceder a tierra completamente desnudos. Eso sí, no pueden entrar todos los hombres. Solo un pequeño grupo selecto.

Situada a medio camino entre la isla principal de Kyushu y la península coreana, esta isla era el centro de relaciones con China y Corea y también se utilizaba como espacio sagrado para rezar por la seguridad marítima a mediados del siglo IV.

La isla, que ocupa poco más de 700 metros cuadrados, fue reconocida el pasado fin de semana como patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

El acceso a la isla está muy restringido: en principio se permite viajar a la isla a los sacerdotes de Munakata Taisha, un grupo de sintoístas. El protocolo para entrar en la isla consiste en desnudarse completamente y bañarse en el mar para “liberarse de las impurezas”.

También se les prohíbe llevar a casa recuerdos, incluyendo objetos como ramitas u hojas de hierba, según informa la web de la isla

Además, también se permite anualmente viajar a unos 200 hombres una vez el año, el 27 de mayo, día en el que se honra a los marineros que murieron en la batalla naval durante la guerra Ruso-Japonesa (1904-1905).

Okinoshima no es el primer lugar religioso en Japón con la entrada prohibida a las mujeres. El Monte Athos, por ejemplo, también mantiene la prohibición a las visitantes femeninas. En el periodo Heian las mujeres comenzaron a ser excluidas de las ceremonias religiosas. Algunas creencias budistas declararon la “impureza” sobre las mujeres. Estas creencias se han mantenido hasta nuestros días, aunque estos espacios cada vez generan más polémica y rechazo entre la población.

 (vía The Guardian)

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