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Historias

Este avión sin ventanas podría llevarte a cualquier parte del mundo en 4 horas

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¿Apetece un viaje supersónico?

Franc Sayol

18 Diciembre 2014 10:55

Desde que el 25 de julio de 2000 un Concorde de Air France se estrelló en Gonesse, la industria aeronáutica parecía haberle dado la espalda a los vuelos supersónicos. Pero la empresa británica Reaction Engines está trabajando en un proyecto que podría volver a revolucionar el transporte aéreo: un avión capaz de llegar a cualquier parte del mundo en cuatro horas.

¿Te parece poco? También podría volar en el espacio exterior.

El sistema en el que trabajan se llama SABRE y se trata de un motor a reacción que puede convertirse en un motor cohete. Esto le permitiría desplazarse por el aire a una velocidad de Mach 5, cinco veces la velocidad del sonido, transportando hasta 300 pasajeros.

Reaction Engines ha compartido un vídeo en el que explica que lo que haría que esto fuera posible sería un dispositivo pre-enfriador en el que están trabajando. Esta sería la única tecnonología realmente nueva que llevaría el avión. Tal y como explica Alan Bond, ingeniero jefe del proyecto, el aire que entraría en el motor podría enfriarse más de 1.000 grados centígrados en 0.01 segundos. En circunstancias normales, esto provocaría que la humedad del aire se congelara, cubriendo el motor de escarcha. Pero el nuevo pre-enfriador lo evita, permitiendo que el avión recoja una cantidad más elevada de oxígeno de la atmósfera y pueda ofrecer una potencia mucho mayor a la que ofrecen los motores actuales sin comprometer la seguridad.

El avión se llamaría Skylon y mediría unos 85 metros de largo. De hacerse realidad, no solo revolucionaría el transporte de pasajeros sino que podría reducir de manera dramática el coste de los viajes al espacio. Y es que, a pesar de que su sistema de propulsión sería el de un cohete, podría despegar y aterrizar de forma horizontal desde una pista, como si de un avión comercial se tratara. Esto facilitaría sobremanera el reutilizamiento del aparato.

El único inconveniente sería que el avión no tendría ventanas. No sería el primero. Lo cierto es que existe una tendencia creciente en la industria aeronáutica que apuesta por desprenderse de las ventanas y substituirlas por pantallas flexibles que muestren en tiempo real lo que ocurre en el exterior del avión. Claro que está por ver si habría gente dispuesta a pagar los 350.000 euros que se prevé que cueste un billete al espacio para luego experimentar algo parecido a ver Interstellar en un IMAX.

En estos momentos la compañía está realizando pruebas al sistema, y está previsto que los primeros tests de vuelo se hagan en 2019. Si salen según lo previsto, el Skylon podría ser una realidad dentro de una década.


La clave de los aviones supersónicos del futuro está en la tecnología para enfriar el aire



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