Historias

El primer mil-millonario de la marihuana legal no vende hierba

Vincent Mehdizadeh ha inventado la primera máquina expendedora de marihuana

El proceso de legalización de la marihuana en Estados Unidos ha traído consigo su propia carrera empresarial. Algunos, incluso, la llaman “la fiebre verde”. Centenares de startups luchan actualmente por convertirse en los futuros gigantes del negocio de la hierba legal. Mientras tanto, el sector ya está engendrando sus primeros multi-millonarios. Vincent Mehdizadeh es uno de ellos.

Mehdizadeh es el creador de Medbox, la primera máquina expendedora de marihuana legal. Su aspecto es parecido al de las maquinas que venden chocolatinas y refrescos, pero está blindada y solo puede usarse mediante la identificación con huella dactilar. Tampoco las puede usar cualquiera: de momento solo se encuentran detrás de los mostradores de los dispensarios de marihuana medicinal y solo pueden ser operados por los empleados. ¿Cuál es su ventaja, entonces? “Están conectados al inventario del punto de venta y dan la cantidad exacta de gramos. Cada transacción se controla a efectos fiscales. Tiene más que ver con el control de existencias”, ha dicho Mehdizadeh a AdWeek.

Desde que estados como Colorado y Washington legalizaron la marihuana recreacional, Medbox empezó a trabajar en el modo de adaptar su sistema a todos los usuarios. En el futuro, los dispensadores podrían ser tan ubicuos como los cajeros automáticos. “Tenemos la patente para hacer concesiones de cajeros de marihuana accesibles a los consumidores, pero no vamos a ofrecerlo hasta que el sentimiento social esté alineado con nosotros”, dice en la misma entrevista. Teniendo en cuenta la tendencia actual, el potencial de crecimiento es enorme. Algo que ha empezado a confirmarse este año. Coincidiendo con la implementación de la nueva legislación en Colorado y Washington, el precio de las acciones de Medbox se disparó hasta un 3000%, convirtiendo a Mehdizadeh en mil-millonario.

El camino a la normalización

El camino, sin embargo, no había sido fácil. Según explicó a BusinessWeek, Mehdizadeh empezó abriendo dos dispensarios de marihuana medicinal en Los Ángeles en 2007, uno de ellos equipado con un prototipo inicial de lo que acabaría siendo la actual Medbox. No era necesario dependiente, sino que los clientes llegaban, pasaban una tarjeta, dejaban su huella y se llevaban el producto. El novedoso sistema despertó el interés de la prensa, y también el del FBI: en marzo de 2008 los agentes federales confiscaron la máquina. Poco después se la devolvieron, pero Mehdizadeh acabó vendiendo los dispensarios. Debía cerca de un millón de euros y se declaró en quiebra. Tenía que empezar de nuevo.

Por entonces ya había ganado una patente para una máquina expendedora que pudiese confirmar que una persona podía comprar hierba de manera legal. Se unió al Doctor Bruce Bedrick y juntos pusieron en marcha Medbox. Desde entonces han sido una de las empresas que más ha sabido capitalizar la tendencia a la legislación. Y todo sin vender un gramo de marihuana. “Nos han comparado con las empresas que vendían picos y palas durante la fiebre del oro. Nosotros vendemos servicios y tecnología durante la fiebre verde”, decía Bedrick, Director Ejecutivo de la compañía a la NBC.

Uno de los pasos imprescindibles para la regulación definitiva es la estandarización del proceso de compra. Para que la marihuana sea aceptada por el mercado mainstream, deberá percibirse como un producto plenamente regulado. Y esto es exactamente lo que propone Medbox: que, en el futuro, comprar hierba sea tan fácil y tan seguro como comprar una Coca-Cola.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar