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Historias

10 postales de la vida en las montañas de la marihuana del Himalaya

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Donde la marihuana crece salvaje

PlayGround

15 Febrero 2016 12:40

En las montañas de los Himalayas indios, la marihuana crece de forma salvaje.



Muchos pueblos salen adelante gracias a su cultivo. La planta es ilegal en la India, pero la policía no suele aparecer demasiado a menudo. Muchos de estos pueblos están a más de 2.500 metros de altura, y solo son accesibles a pie.



Tras cosechar las plantas, del tipo Cannabis indica, los granjeros pasan horas frotando lentamente la resina de los cogollos para crear charas, un tipo de hachís que se considera entre los mejores del mundo.



En occidente, un gramo de charas puede llegar a costar 20 euros. Los granjeros, sin embargo, siguen viviendo una vida humilde. La mayoría de campos son pequeños, y por cada 50 plantas solo pueden producirse 10 gramos de charas. 



Los primeros en hacer charas fueron los Sadhus, monjes hindúes que viajaban al Himalaya para meditar. Cuando los hippies empezaron a segur a los Sadhus hacia las montañas en los años 70, los locales también empezaron a elaborarlo. A día de hoy, siguen la misma técnica, produciendo diversas toneladas de charas al año.



En la India, el cannabis tiene una historia milenaria. Ya se mencionaba en los Vedas, los cuatro textos más antiguos de la literatura india. Se decía que el Dios Shiva se sentaba a meditar en los picos nevados del Himalaya, alimentándose de flores de ganja. Actualmente se ha vuelto un negocio, con los granjeros vendiendo charas para sobrevivir.



En 1961, India fue uno de los numerosos países que firmó la Convención Única sobre Estupefacientes de las Naciones Unidas. Pero, debido a que el cannabis formaba parte de muchos rituales religiosos y festividades, no fue hasta 1985 cuando el país lo prohibió.



Pero ha servido de poco. “Ha llegado el momento de que el Gobierno Indio deje de ser un esclavo de las políticas impulsadas por las Naciones Unidas: desde 1985, el cultivo y uso del cannabis no ha hecho más que proliferar. La prohibición ha fracasado”, dice Romesh Bhattacharji, ex-Comisionado de Narcóticos de la India.



La obligación de eliminar el cannabis en países con un uso tradicional extendido es un claro ejemplo del trasfondo colonial de la Convención de las Naciones Unidas. Hoy en día sería inacceptable”, dice Tom Blickman, del think-tank holandés Transnational Institute.



En las montañas, sin embargo, permanecen ajenos a la sofisticación del tráfico de drogas. Ahí, el tiempo todavía sigue el ritmo de la naturaleza.


[Vía National Geographic]


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