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Historias

Por qué es bueno que las mujeres compitan entre ellas

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La escritora Emily V. Gordon tiene una teoría al respecto

PlayGround

09 Noviembre 2015 13:02

Las mujeres compiten, se comparan entre ellas y, lo que es peor, se ponen la zancadilla las unas a las otras. Muchas mujeres niegan que esto suceda a su alrededor; para otras son situaciones que vienen sucediendo desde la infancia.

Es el caso de la escritora Emily V. Gordon. Para ella, el momento clave es la adolescencia. Como escribe Gordon en The New York Times, su pandilla inseparable pasó a convertirse en un grupo de amigas que se criticaban las unas a otras. Con el tiempo, Gordon optó por preferir ser fea, "odiar a las chicas tontas" y hacerse amiga de los chicos.

Hay dos grandes teorías para explicar este comportamiento:

La psicología evolutiva apunta que se trata de un comportamiento de autodefensa inconsciente: las mujeres necesitan proteger sus vientres del daño físico y las agresiones indirectas (el tópico de las puñaladitas femeninas) y eso las mantiene a salvo. Al mismo tiempo, eso reduciría la competencia en la carrera por los mejores genes.

Para el feminismo se trata de una triste consecuencia de la sociedad patriarcal. Ser apreciadas, valoradas por los hombres es para muchas mujeres la única fuente de fortaleza e identidad, y se ven obligadas a luchar contra las demás para obtener ese envenenado premio. 

Emily V.Gordon, sin embargo, propone una tercera opción para explicar estas situaciones amargas.


No estamos compitiendo con otras mujeres, sino con nosotras mismas, con la forma en que pensamos sobre nosotras mismas. Muchas miramos a otras mujeres y vemos una versión mejor, más bonita, más inteligente, más todo. No vemos a otras mujeres, en absoluto. Es un juego de espejos en el que se refleja una versión inexacta de nosotras mismas, pero seguimos buscándonos en ella porque nos resulta más fácil. Pero no necesitamos reducir el nivel de otras mujeres, ni para el futuro de la especie ni para nuestra propia psique. Cuando somos la fuerza dominante en nuestro propio universo, sin invadir otros, todas ganamos.



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