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Historias

40 motivos por los que las redes sociales son deprimentes

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Estamos muy enganchados, pero a veces nos ponen DE LOS NERVIOS

Tina Cereal

12 Marzo 2014 12:56

Uno. Se ha muerto no sé qué famoso, otra vez. No quieras saber qué será de tu timeline cuando se vayan Madonna o Clint Eastwood.

Dos. Descubres que la chica que te gusta escribe fatal, sólo sube fotos de su perro y es del PP.

Tres. Intereses: hombres. Ups. Qué pena.

Cuatro. Has perdido 10 followers en un solo día.

Cinco. El concurso para ganar un MacBook era un fake. A seguir con tu ACER de mierda.

Seis. Miranda Makaroff ha subido otra foto en una playa desierta y azul.

Siete. Miranda Makaroff ha subido otra foto con un vestido que podría costar cien veces tu alquiler.

Ocho. Miranda Makaroff ha subido otra foto. Da igual de qué. Todo su mundo es mejor que el tuyo.

Nueve. Tu madre te ha agregado a Facebook.

Diez. Nadie pone like a tu flamante foto de perfil.

Once. Nadie te pone corazones en Tinder.

Doce. La chica que te pone corazones en Tinder es prostituta.

Trece. El chico que te pone corazones en Tinder es la cosa más garrula que has visto en tu vida.

Catorce. Los que dicen que se quieren morir.

Quince. Los que copian cada una de las cosas que subes, dices o haces.

Dieciséis. Los que se creen las noticias de El Mundo Today.

Diecisiete. Los que dicen que PlayGround antes molaba.

Dieciocho. Los que comparten compulsivamente columnas rancias de El País.

Diecinueve. Las que van de feministas.

Veinte. Los que van de ecologistas.

Veintiuno. Los que van de indignados.

Veintidós. Los que van de bohemios y suben fotos sólo en blanco y negro.

Veintitrés. Ya es la tercera solicitud de amistad que te manda. QUE NO.

Veinticuatro. Como me volváis a meter en uno de vuestros aburridos grupos os vais a enterar.

Veinticinco. Poner una foto de algo bonito y que alguien te diga “pues no es tan bonito”.

Veintiséis. Fotos de escotes.

Veintisiete. Fotos de cupcakes hechos en casa.

Veintiocho. Fotos de piernas en la playa.

Veintinueve. Fotos de parejas horribles dándose besos horribles.

Treinta. Fotos de parejas horribles dándose besos horribles y enseñando escotes y piernas en la playa y comiendo cupcakes todo a la vez.

Treinta y uno. Los que se quejan del nuevo diseño de Facebook.

Treinta y dos. Los que te escriben a la milésima de segundo de haberte conectado al chat.

Treinta y tres. Los que te hacen spoiler hasta de los anuncios de Antena 3.

Treinta y cuatro. Los que te etiquetan en poemas o estados supuestamente ingeniosos.

Treinta y cinco. Los que te hacen follow pero te unfollowean a los cinco minutos si tú no los has seguido.

Treinta y seis. Se ha muerto no sé qué famoso (que sí, otra vez) y resulta que todos teníamos algún vínculo especial con él, o que éramos más fans que nadie (normal, es famoso).

Treinta y siete. El chico con el que has empezado a salir está etiquetado en fotos de mil tías distintas.

Treinta y ocho. Alguien te dice: “se te nota más mayorcica”.

Treinta y nueve. Alguien te pregunta: “¿cómo se pone un corazón?”

Cuarenta. Alguien te enerva: “qué guay, hoy he tenido mi primer troll”.

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