PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Historias

Este material es tan impermeable que las gotas de agua rebotan como balones

H

 

Parece magia

Franc Sayol

22 Enero 2015 07:00

La naturaleza es una fuente inagotable de ideas para hacer nuestro mundo mejor. Durante años, por ejemplo, la hoja de loto se ha utilizado como fuente de inspiración para la construcción de materiales impermeables. Pero ahora nos hemos dado cuenta de que estábamos mirando hacia el lado equivocado del bosque.

Científicos de la Universidad de Rochester han creado el material más resistente al agua conocido hasta la fecha. El compuesto es tan hidrofóbico que cuando el agua cae sobre él, las gotas salen rebotadas como si fueran una pelota de baloncesto.

Visto en vídeo, el resultado parece cosa de magia.

Para su creación, esta vez los investigadores se han inspirado en las alas de las mariposas y en ciertas especies de plantas trepadoras. En vez de recubrir el material con materiales químicos, han utilizado lasers para grabar una nanoestructura de ranuras minúsculas encima de una superficie de silicio.

Las aplicaciones del material podrían ser revolucionarias. Podría utilizarse en aviones, coches, pantallas, ordenadores, cableado o coches: cualquier cosa que esté fabricada de metal y que sea susceptible de ser dañada por el agua o la humedad. En el caso de los aviones, por ejemplo, podría evitar la congelación de los fuselajes.

Otra de sus ventajas sobre los materiales impermeables actuales es que no se gastaría. Al tener los surcos grabados en la propia superficie del material, estos no desaparecerían con el tiempo como ocurre con los recubrimientos químicos que se utilizan actualmente. 

En el estudio publicado en la revista Nature, los investigadores afirman que los surcos pueden hacerse con fresadoras corrientes, lo que facilitaría su producción a escala industrial. Sus características también podrían ser replicadas en telas, por lo que también podría usarse en ropa o tiendas de campaña.

El uso del material también podría aportar beneficios sociales y medioambientales, ya fuera para crear sistemas de recolección de agua 100% eficientes o para incrementar la efectividad de las aspas de las turbinas que se utilizan para generar energía eólica.

Sería una buena manera de devolverle al planeta las asombrosas ideas que nos sigue regalando


La respuesta, otra vez, estaba en la propia naturaleza



share