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Historias

Fiesta y muerte en la mansión fantasma de Pablo Escobar

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El líder del cártel de Medellín tenía una mansión de 300 habitaciones en una isla del Caribe colombiano

Ignacio Pato

12 Abril 2015 06:00

La pequeña y caribeña Isla Grande está a sólo una hora de barco de la ciudad colonial de Cartagena de Indias, al norte de Colombia. Allí, sin luz eléctrica, la vida gira, como para nuestros antepasados, alrededor del sol. La pueblan 800 habitantes que viven de la pesca y que un día tuvieron un vecino que se movía en otras coordenadas: Pablo Escobar.

El Patrón. Don Pablo. El líder del cártel de Medellín. El más buscado. Querido por unos, temido por otros. Siempre respetado. Hubo un día en que el país entero, como el 80% de la cocaína que se consumía en el planeta, estuvo en sus manos.

Pablo Escobar tenía en esta recóndita isla una mansión con 300 habitaciones, una piscina gigantesca y un helipuerto. Uno de aquellos lugares que no es difícil imaginar como escenario de las frenéticas noches que los cárteles organizaban en la Colombia de los 80 y primeros 90.

Lujo y fiesta en mitad de un claro peligro de muerte. Así vivieron y así murieron, por propia decisión, personas como Escobar. Cada vez más cercados por enemigos internos, el gobierno colombiano y la agencia antidrogas norteamericana (la DEA), asociaciones de capos de la cocaína acuñaron lemas como "preferimos una tumba en Colombia que una cárcel en Estados Unidos".

Hoy, los pocos lugareños de la isla conocen esta mansión como “la casa grande”, recientemente fotografiada por la revista Atlas Obscura. Símbolo de una de las fortunas más imponentes del mundo –valorada en su momento en 30 billones de dólares– el estado actual de la construcción dibuja una evidente metáfora: la del deterioro terrenal de lo que un día fue un delirio más grande que la propia vida de quienes lo experimentaron.

La naturaleza, como la muerte al propio Patrón, ha reclamado lo suyo. De aquel momento sólo queda el mito, congelado en el tiempo. Un mito que, como los hierbajos que imperceptibles crecen en la mansión fantasma, no por ello es inmóvil.


¿Hoy en día qué hay que hacer para tener una mansión así?



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