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Historias

El chico que se pagó la universidad con un crowdfunding... en 1987

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Mucho antes de que existiera el crowdfunding, Mike Hayes tuvo una brillante idea para financiar sus estudios. Y le funcionó.

alba losada

19 Julio 2016 11:23

Si hoy nos dicen que en los ochenta, sin el impulso de ninguna red social, hubo un proyecto crowdfunding que triunfó, inevitablemente nos resulta difícil de creer. Pero la historia de Mike Hayes demuestra que hace tres décadas ya era posible cumplir sueños a través de la colaboración de una multitud desconocida:

En 1987, Hayes tenía 18 años, momento en el que la mayoría de chicos se preparan para iniciar el sueño universitario. Pero su caso era diferente. Por aquel entonces, aún no sabía si podría ir a la facultad, ya que ni él ni su familia podían pagarla. Su padre, Bill, era farmacéutico y su madre, Gwen, era maestra de escuela. Habían invertido una vida trabajando y ya habían enviado a sus otros 4 hijos a la escuela, por lo que sus recursos financieros estaban agotados.

Al finalizar la educación secundaria, las expectativas de que pudiesen financiar los estudios de Hayes en la Universidad de Illinois (Illinois) eran nulas, ya que significaban 28.000 dólares en 4 años. Pero aún así, no se dio por vencido. Trabajó durante unos meses en una farmacia, donde pudo ahorrar 2.500 dólares. En comparación con la cifra que necesitaba eran, claro, insignificantes.


Ni él ni sus padres podrían afrontar los 28.000 dólares que significaban estudiar 4 años en la Universidad de Illinois


El otoño se acercaba, pero a él aún le faltaba mucho para ver las puertas de la facultad. Entonces fue cuando vino a su cabeza el pensamiento que lo cambiaría todo: "la única idea que he tenido nunca", como él mismo la catalogaría posteriormente. Se trataba de una campaña crowdfunding para financiar sus estudios, a través de la cual alentaría a los posibles contribuyentes hablándoles de su gran potencial y de la necesidad de una educación.

A partir de esta vía, su intención era que 2,8 millones de personas le diesen 1 centavo. Era sólo 1 centavo pero eran muchas personas ¿Sería eso posible?

Para ello, necesitaba una vía de difusión que le diese visibilidad con cierta rapidez. Su elección fue un columnista del Chicago Tribune llamado Bob Green. En aquel momento, Green se encontraba en la cúspide de su influencia periodística. Por esta razón, cuando Hayes se reunió con él solo quería saber una cosa: "¿Cuántas personas leen su columna? Millones, ¿verdad?".

Ante esta atípica e innovadora idea, Green aceptó ayudarle y el 6 de setiembre de aquel mismo año escribió la columna en la que relataba la historia de Hayes, trasladando a los lectores la petición del joven: obtener 1 centavo por cada una de las personas que leyeran esas líneas.


Para que el crowdfunding tuviese éxito necesitaba que 2,8 millones de personas le dieran un centavo


"Realmente no siento como que estoy pidiendo. Creo honestamente... que nadie va a pensar que es difícil enviarme un centavo", le comentó al periodista. Sin embargo, a causa de que nunca se había hecho algo parecido y de que el coste de enviar el centavo por correo era 22 veces más de lo que él pedía, ninguno de ellos dos confiaba en que funcionaría.

Pero se equivocaron: a los días la casa de Hayes se llenó de centavos, monedas de cinco y otras donaciones más grandes procedentes de todo el mundo. Lo había conseguido, había recibido 2,9 millones monedas de un centavo y más de 90.000 cartas. Ya podía ir a la universidad.

Con este dinero, pagó sus estudios en la Universidad de Illinois y cumplió el sueño universitario: 4 años de estímulos intelectuales y desenfrenadas fiestas americanas en las que podía perder la cabeza de vez en cuando. Allí, su historia fue muy conocida, por lo que apodaron "Penny Man".

Pasado este periodo, se graduó en Ciencias de la Alimentación y planeó pagar parte de los estudios de una de las familias que le habían ayudado a consolidar su carrera profesional. De esto se trataba: él había cumplido su sueño con la ayuda de los demás y él podía ayudar a cumplir los de otros con su ayuda.


[Vía OZY]

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