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Historias

¿Arte menstrual? Jo Spence lo hizo hace 40 años

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El trabajo de la fotógrafa británica supuso un antes y un después en el arte feminista

Alba Muñoz

17 Octubre 2014 09:48

En 1964, Yoko Ono se quedó quieta en medio de la sala de conciertos Yamaichi en Kyoto, Japón. Varias personas empezaron a recortar su ropa, a desvestirla pedazo a pedazo. Esta performance, una representación de la violencia contra las mujeres, es considerada una de las primeras manifestaciones de arte político feminista, que empezó a desarrollarse con fuerza durante los años setenta.

La menstruación, los roles femeninos y la maternidad también eran, por aquella época, los temas que las artistas plásticas feministas abordaban. Pero si hay un referente particularmente vigente esa es Jo Spence, una fotógrafa británica que se atrevió a reírse del edulcorado mundo de las revistas para amas de casa.

Jo Spence utilizó su cámara, su ojo irreverente, pero también su cuerpo, y los puso al servicio del desafío a lo establecido. Spence empezó como asistente fotografiando fiestas y bodas de la clase alta y acabó tratando, con increíble libertad y honestidad, temas de género, de clase, así como el racismo y la muerte. Nunca tuvo éxito comercial y trabajó como secretaria para pagar las facturas, pero algunos de sus trabajos son el verdadero origen del muchas obras de arte y performances feministas que vemos actualmente en internet.

En 1982 a Jo Spence se le diagnosticó un cáncer de mama y su trabajo dio un giro hacia la intimidad: "Con el tiempo empecé a ver el cuerpo como un campo de batalla", dijo una vez parafraseando a su coetánea y artista Barbara Kruger. Paradójicamente, la fuerza de los mensajes de Spence aumentó, hasta que una década después murió de leucemia. Sus fotografías nos muestran su vanguardia y rebeldía, el origen de muchas expresiones que hoy siguen resultando escandalosas para muchos. Jo Spence fue una madre.




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