Historias

Estos investigadores han inventado una máquina para teletransportar objetos

No, todavía no funciona con personas

Aquellos que crecimos viendo Dragon Ball sabemos de las ventajas de la teletransportación. La capacidad transportar una persona u objeto de un lugar a otro instantáneamente es uno de los temas más recurrentes de la ciencia ficción. Pero, en el caso de los objetos, la tecnología está un paso más cerca de hacerla realidad.

Investigadores del Hasso Plattner Institute han creado una máquina en la que el objeto que envías se destruye y luego es reensamblado con una impresora 3D. En la ficción, la teletransportación suele lograrse a través del desmontaje y montaje de átomos o técnicas similares igualmente improbables. Con Scotty –así se llama el proyecto–, la “transportación” se logra escaneando los objetos capa por capa y luego destruyéndolos. Después, el escaneado se manda a otra impresora 3D que recrea el objeto con plástico.

El sistema utiliza dos impresoras 3D: una de ellas, equipada con un pequeño motor, un molinete y un escáner; la otra, conectada a un pequeño ordenador que recibe los mensajes encriptados de la primera.

Esto significa que, por ejemplo, podrías meter una figura de plástico en una de las impresoras, ver como es destruida y luego recoger una copia prácticamente idéntica en otro lugar. Solo habría una copia del objeto ya que los datos que se transfieren entre máquinas se destruyen una vez el objeto ha sido impreso.

Es decir, aunque técnicamente no es teletransportación, el resultado final es muy cercano. Y es que, tal y como admiten sus creadores, Scotty está más cerca de ser un manifiesto artístico y una prueba de concepto que de una máquina teletransportadora propiamente dicha. Aún así, sus creadores consideran que podría tener distintas aplicaciones prácticas.

“A pesar de que el prototipo actual está limitado a objetos de plástico compuestos por un único material, nos permite plantear dos tipos de escenarios de aplicación: (1) Scotty puede ayudar a preservar la unicidad y, por tanto, el valor emocional de objetos físicos compartidos entre amigos. (2) Scotty puede abordar algunos de los problemas asociados al envío electrónico rápido de bienes físicos”, dicen.

Aunque es poco probable que Scotty acabe llegando al mercado masivo, es una de las primeras demostraciones de que la teletransportación puede funcionar. Pero más importante que su aplicación práctica es el mensaje de fondo que encierra el proyecto. En la era de la reproducción infinita, resulta interesante que una máquina tan futurista celebre algo tan arcaico como la unicidad. ¿Podría ser que en el futuro nos hartemos de la ubicuidad digital y volvamos a, valorar la magia del objeto aquí y ahora?

Una celebración de la unicidad en la era de de la reproducción infinita

[Vía Tech Crunch]

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