Historias

La historia tras el GIF más perfecto del mundo

La perfección era imposible hasta que apareció Nadia Comăneci. Ahora se cumplen 40 años de su mítico salto.

Ese GIF significa 'soy la hostia'. Puedes usarlo para ilustrar que has ganado un debate en tu muro de Facebook. Incluso para transmitir cómo te sientes una mañana sin resaca ni tener que ir a trabajar. Pero, sobre todo, es el primer GIF de la historia valorado con un 10 sobre 10.

O sea, perfecto.

¿1,00? ¡10!

Montreal '76. En un momento muy concreto de un 18 de julio de hace 40 años, Nadia Comăneci tenía 14 y medio y bastante confusión.

¿Le habían dado un 1,00 sobre 100 por el ejercicio de barras asimétricas que acababa de terminar? 

En segundos sonrió. Le habían puesto el primer 10 de la historia de la gimnasia olímpica. De camino, había ridiculizado sin querer al responsable olímpico que ordenó a la marca Omega que con un dígito para los números enteros en los electrónicos bastaba. La perfección no era posible hasta ese momento.

Comăneci logró seis dieces más en los siguientes cinco días. Todos se preguntaban de dónde había salido aquella rumana con huesos de goma.

Obsesión y muñecas

Había salido de una dedicación obsesiva que con el tiempo ha contribuido a hacer de ella un meme del atleta precoz. La madre de Nadia estaba harta de que le rompiera los muebles de la casa por la energía que tenía. Por suerte para la mujer, apareció Béla Károlyi.

Károlyi era un tipo con fama de duro que comenzó a entrenar a la niña con seis años. Alguien que siempre dijo que lo que le pasaba a Nadia es que no tenía miedo.

Solo dejaba de entrenar los domingos. A los diez años, ya estaba en la selección rumana. Cuando ganó 4 oros en los Europeos de 1975, seguramente Nadia ya no sabía cuántas muñecas tenía. Károlyi le regalaba una por cada campeonato ganado.

Murmullo y rugido

A aquella especie de torbellino de metro y medio con coleta y una fuerza exagerada en los brazos ya le daban dieces. Pero aún no eran olímpicos y nadie ha hecho GIFs con ellos.

Hoy, Nadia no sería ninguna sorpresa. United Press International la había designado mejor atleta del año anterior. En Rumanía el significado original de su nombre del ruso Nadezhda: esperanza servía para resumir lo que era ante las soviéticas, especialmente ante la tiranía deportiva de Olga Korkut.

Si Montreal'76 fuera hoy, decenas de artículos digitales como este mismo nos habrían vacunado contra el asombro. Hoy habría Vines capturando lo que en su momento solo llegó a quien lo vio en directo: el sonido del silencio del público, solo roto por algún 'oh'.

El murmullo del 1,00.

Y el rugido del 10.

'Ya tengo varios', dijo Nadia.

Funcionaria plástica

Ceaușescu ya la seguía, pero tuvo que condecorarla como la más joven Heroína del Trabajo Socialista y darle la Medalla de la Hoz y el Martillo. Qué menos para una soldado de ese ejército sin armas que fue el deporte para el socialismo real.

La nueva disciplina política la separó de su entrenador. El gobierno quería controlarla de cerca y la ordenó trabajar en Bucarest. Ser la funcionaria más plástica del planeta.

Nadia estaba cada vez más alta, más formada, más pesada. La ligereza en la pista costaba un poco más de callos y sudor. La niña se hacía mujer en un régimen diseñado contra estas.

En Moscú'80 ganó dos oros y dos platas, pero Libèration escribió: 'La niña se transformó en mujer. La magia se esfumó'. En efecto, Nadia se hacía mujer en territorio enemigo. Rumanía era el único lugar de Europa en el que había controles ginecológicos forzosos con los que el Estado vigilaba la fertilidad de las mujeres. Con anticonceptivos prohibidos y el aborto ilegalizado, no pocas mujeres se desangraban en habitaciones miserables.

Su exentrenador aprovechó una gira en EEUU para no volver a Rumanía y la vigilancia se estrechó sobre Nadia en su país. Ceaușescu ya no la volvería dejar salir a Occidente. Tenía 19 años y tres después se retiró.

Una noche de invierno caminó durante horas por el barro helado. A la mañana siguiente estaba en Hungría. Horas después en la embajada estadounidense en Viena, desde donde un avión la dejaba en América hasta hoy.

Eso fue un mes antes de que fusilasen a Ceaușescu por Navidad. Pero de eso no hay GIFs.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar